lunes, 19 de enero de 2015

300 entradas.Tercer recordatorio

Estas flores que encabezan la entrada de hoy, son del trébol que crece 
en uno de los arriates de la Nueva Plaza de Verdura
No tiene otro motivo que reseñar que el avatar de este humilde blog ha florecido.
No sabemos si por la emoción que nos desborda a los que hacemos
 Ubrique en verde, al ver que el camino emprendido continúa o que con esta
entrega hemos llegado a las míticas trescientas entradas o que 
hemos superado las cien mil visitas, el caso es que hemos visto conveniente celebrar
el acontecimiento -el que sea- con otra entrega especial de recuerdos.
Ya lo hicimos cuando llegamos a la centena de entradas con el título de "A cien"...



  y repetimos el recordatorio cuando alcanzamos las 33.033 capicúas visitas
 en el primer año de vida. Lo cierto y lo fijo es que son muchos los que 
nos preguntan por Ubrique en verde.
Y no sólo paisanos o personas interesadas en nuestras peculiaridades...



sino a lo largo y ancho de este mundo que cada vez está más "en verde".



Por todo eso y por muchas cosas más, Ubrique en verde va a ser mucho más "en verde"
 -como lo demuestra esta imagen desde el paso del Bombo- y sin más dilación,
pasamos a permitirnos la licencia de ofrecer a los "bloggerspectadores",
 una selección de episodios que pudimos atrapar con el método "capturing", 
con la particularidad de algún peculiar número de visitas. 
Como seguro que no va a dar tiempo de verlas todas en un rato,
sugerimos añadir esta entrada a marcadores -o imprescindibles- si ése es el deseo.
Si no, directamente a "eliminar" y concluido...
 ¿Habrá cosas más importantes en la vida que ver "Ubrique en verde"?



  Comenzamos picando en este número redondo -33.500- de visitas para recordar
aquella metáfora que viene muy bien para los buenos días de lluvia.



   O bien estas 34.343 -bien capicúas, para dar un repaso a aquel propósito
cumplido de conseguir para Ubrique la certificación de Villa de las Cien Fuentes.



  Con las 34.444 demostramos nuevamente que nos encantan los contrastes.
¡En la variedad está el gusto!



   Cuando las visitas se redondearon en 34.500, fue el momento de pensar en 
los mandatos subliminales que conviven día a día a nuestro alrededor.



   Ubrique en verde se caracteriza por su amor hacia los animales
 y hacia la Gran Madre Tierra que los alberga, por eso en este capicúa 
-34.843- quisimos incidir en la injusticia prodigada hacia estos bellos animales.
Hay métodos modernos para el control sin daño, de estas incomprendidas.



   Y el "agüita" de Ubrique que no falte. 
35.353 -Otro capicúa para ilustrarla... 



   Con este número redondo -35.555- demostramos que no sólo el voitoma de Luis
fue una atracción de feria en plena calle. Aún perduran dichas y diversas "atracciones".



 Con esta bella estampa de nuestro pueblo hermano de Bornos,
 encabezamos esa pregunta que nos hacemos los que sí hemos visto 
a las cigüeñas en nuestro querido pueblo.
Este buen capicúa -36.063- lo trató de demostrar.



   Ubrique es pura y gran estampa típica, formada por otras más concisas.
Pinchar otro capicúa -36.463- para descubrir esta primera parte.



  Y con las visitas redondas, 36.666, pudimos ver como no hay que tirarlo todo.



   La visita al blog número 37.000 pudo comprobar como el cine en Ubrique ha "caío".



   Y como para gustos colores, cuatrocientos cuarenta y cuatro -37.444- visitas
más tarde, los amantes de la música coral nos congratulamos con la genialidad.



  Amantes de los números curiosos -37.777- nos fuimos a hacer el Indio por nuestra Sierra.



   38.500 Visitas contamos cuando añadimos otra de las más de Cien Fuentes
que son el orgullo de vida de nuestro término geográfico.



  Y con el capturado capicúa 38.783, empezamos las referencias a nuestras fiestas
anuales ancestrales que son de bien de interés general de Andalucía. Apuntamos hacia...



     los días de los Gamones, que con el número cargado de "ches", 38.888,
celebramos una efemérides más nuestra idiosincrasia particular...



   aunque en ese mayo, echamos de menos una candela infantil 
como podemos ver en este nueva y curiosa visita capicúa, 39.393.



   El número de visitas al blog, aumentaban al igual que
 las capturas de los"cazadores de fuentes". 
Sólo pinchemos sobre el capicúa 40.104 para ver que es eso de "Los Calzones"



  Fuentes de Andalucía... Sugerente título para esta entrada que vio
 la que hizo la redonda visita número 40.500. El agua como una "Reina".



   Y para saber dónde están las llaves y otras cosas de Ubrique, aquí está
la visita número 41.014, para "acertar los frailes".



    En las 41.500 visitas a Ubrique en verde pudimos ver un curioso hallazgo...



   Y literalmente dicho y versado, nos entró la paranoia "con pelos y señales"
antes de capturar esta redonda visita que completaba la 42.000. Toda una suerte.



  Como nos gustan los números reiterados, aquí dejamos este 42.444 que sirve
para comprobar "qué se llevó" en nuestro querido pueblo aquella primavera.



  Y como nos encantan "los perritos", nuevamente hicimos hincapié en ellos.
La redonda visita, 42.600, pudo comprobarlo.



  Y para terminar con este recordatorio especial -ya vendrán más y amenazamos con ello-
La visita capicúa 42.824, pudo recordar una "espelucante" película de terror, con este refrán.



No son todas las que están ni están todas las que son, lo que sí podemos decir
es que Ubrique en verde se hace desde el sentimiento de gratitud hacia este
querido pueblo que nos vio nacer y aunque pueda parecer "un trabajo de altura"...
"Sarna con gusto no pica".
 ¡Gracias por aguantar el tostón!




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lunes, 5 de enero de 2015

A por nueces a Sierra Baja

El Otoño viene cargado de colores, aromas y sabores. Además invita a las incursiones
-sin ir más lejos- por nuestras fantásticas sierras. Pero por esta vez, vamos a buscar una
excusa que no sólo sea fotográfica, para dicho paseo entre las homogéneas
 y a la vez distintas, rocas calizas que la conforman.



Dejaremos por unas horas el confort de nuestros hogares y vamos a adentrarnos
en el seno agreste de la Gran Madre Tierra.
¡Vamos a por nueces! -Si es que quedan.



Aquel día, el que suscribe, contaba con la compañía de cuatro personalidades independientes.
Hicimos un inciso en el nuevo mirador de la subida a Sierra Baja desde Aguanueva.



La cuesta cuesta pero con paciencia se va elevando la cota metro a metro
-sobre el nivel del mar. Desde algo más arriba de donde vamos, se ve Gibraltar
-pero desde ahí no se distingue si es español o no. Subir y subir...



hasta llegar a un punto en el que nuestro querido pueblo aparece allá abajo...
Sosegado en su remanso sin horizontes, bajo nuestros pies.



Es hora de ir plasmando el momento. Para el "feisbu" o cualquiera de los ingeniosos
medios modernos, se disparan los indispensables artilugios.
El lugar es de indescriptible belleza irreal.
La cordillera Penibética se interrumpe caóticamente en estos lares
 y el espectáculo nunca deja de maravillarnos.



Aquí es donde se unen la fantasía y la pétrea realidad. La magia de la roca caliza.



Y mientras algunos procuramos lucir tipo para aparentar más agilidad...



Otras deambulan por las sinuosas crestas como "Perico por su casa".
Kiara desearía ser caprina y no canina, para emular.



Y nada más dejar atrás la prueba irrefutable del "derrame geológico",
 de la estribación de lo que hace más de seiscientos millones de años fuera mar océana...



Nos adentramos en lo que "hay que venir para ver". El macizo de la Sierra de Ubrique.
Para otros Sierra Baja. Para nosotros Sierra Alta. Setecientas hectáreas públicas...



¡Qué se notan...!
Detrás de la paradita, pueden verse algunos de los nogales sembrados
que caracterizan los aljibes que salpican esta zona de la sierra.
Una vez repuesto el resuello...
  


una pose general para incidir en los escuetos bosquecillos de encinas que caracterizan
nuestra adorable y "pelada" montaña. Aquí los árboles sí que dejan ver el bosque.
Hubo antaño en estos parajes la costumbre de hacer pilones labrados en la dura roca
caliza a cambio del arrendamiento anual de pastos. 
Hacia donde nos dirigimos -el aljibe de la Casa Refugio con sus Nogales-
hay una de esas maravillas que pueblan nuestras sierras.
Como se trata de una suculenta curiosidad, nos adelantamos para una buena toma.
Había llovido y seguro que estaría cumpliendo su función de aprovisionamiento de
 líquido. Pero por mucho que corrimos...



nuestra vieja amiga de Ubrique en verde -Kiara- se coló en escena,
impidiendo la foto en solitario del prodigio manufacturado a base de pacientes golpes...



pero al calmar su sed, estuvo facilitándonos las proporciones de tan ardua tarea.



Todavía se ven en el lugar, los restos de la antigua y desaparecida Casa Refugio.
Junto a ellos la nueva construcción y delante, presidiendo los Nogales...



una coqueta aljibe que garantiza -siempre temporalmente- la provisión del preciado líquido 
elemento que asegura a su vez, la supervivencia de los animales domésticos de estos páramos.



Pero a lo que vamos. Aún quedaban algunos de los preciados frutos secos indehiscentes,
monospermos y con un pericarpio que parte de un ovario ínfero
 que tienen la pared endurecida -de duro.
Y todo ello, en una de las dolinas que encontramos 
diseminadas por estas altiplanicies increíbles.


Y ésta en particular cuenta con un sumidero de drenaje de agua de lluvia.



No encontramos muchas nueces pero sí para poderlas probar.
 Hay que tener en cuenta que desde septiembre y aún verdes,
las misivas de personas impacientes por "llevárselas todas",
no han cesado, hasta su total desaparición. 
Que sepamos, existen cuatro llanos con nogales en Sierra Baja.
El cómo y el por qué de existir estos reductos, los estudiosos podrían explicarlo. 
El lugar invita a la meditación y a pasar una jornada extra, en plena Naturaleza.



Incluso Kiara estuvo que saltaba de contenta.



Pero tenemos que hacer la reseña de que la recolección para la ingestión
 de este producto natural y beneficioso -con cero de colesterol y 
que aporta antioxidantes, vitaminas y minerales- puede considerarse
 de alto riesgo. No sólo porque si se cogen verdes pueden resultar tóxicas...



sino que debemos extremar las precauciones. 
Por un lado, esta temporada resultó una persona herida de consideración,
porque se le precipitaron los acontecimientos, desde las alturas.
Y por otro, se puede considerar de riesgo coger nueces, porque
 en el tronco del nogal más considerable -el de delante de los pilones del aljibe-
habría que colocar un cartel de peligro...



"¡Aviso senderistas! ¡Peligro!"
Hay una colmena de las indeseadas e invasoras avispas asiáticas que comen abejas
y que están colaborando activamente en su desaparición, aparte de las temidas picaduras.


Bien lo supo la buena de Kiara que al sentirlas, optó por esperarnos encaramada,
 en el saltadero colocado con buena mesura para el tránsito de personas -y de ella.



Atrás ya no quedan más vitaminas ni ácidos grasos poliinsaturados, en forma de nueces;
los ansiosos y egoístas dieron buena cuenta de ellos pero hemos echado un rato formidable.



Por la ruta de retorno a la realidad nos dio aún tiempo de fijar la atención
 en las curiosidades naturales que nos ofrece la Gran Madre Tierra...



y sobre Ella, las curiosidades artificiales que nos ofrece el animal humano
-como este chemtrail químico que nos deja la máquina voladora y
 de los que este humilde blog hizo reseña en "Carreras de aviones".



Y aunque la jornada incursiva fue agotadora y terminamos con la lengua fuera,
 aún quedaban fuerzas...



para hacer la cabra junto a la "corniidem", en la piedra del camino.



Pero el destino es inexorable y como no somos ni pastores "picapedreros", ni agrestes,
nuestro querido pueblo nos espera como siempre con los brazos abiertos y hacia él 
descendemos. Y porque lo hacemos con pena y con sentimiento de pérdida, guardamos
 en lo más recóndito de nuestro ser, el íntimo deseo de volver a estos pagos cuanto antes. 
¡Caminar por la Sierra de Ubrique es como hacerlo por el Paraíso!




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