jueves, 11 de febrero de 2021

Dejadnos plantadas

Aquellos que vivimos en Ubrique o en el resto del planeta
y que nos importa el mundo vegetal...



porque nuestra seña de identidad es el "verde"...



y nos llama la atención más lo natural que lo artificial, sin menoscabo
de la belleza embebida, nacida y creada de mente y manos humanas.



Nosotros que entendemos bien, el "arte" de la gran madre Tierra...



y su poder para disimular, parte del ochenta por ciento del Planeta ya humanizado.



Nosotros que en nuestros "pensamientos" está, 
el sembrar alguna que otra maceta, para darle vida al color...



Y nos parece tan necesaria una bella rosa...



como una cebolla albarrana.



Aquellos que admiramos el poder de la Gran Madre que nos da la vida...



y nos transforma en la muerte.



Los que sonreímos a la naturaleza y la representamos...



aunque sea con unas humildes cerillas.



Aquellos que valoramos el reciclaje 
y el darle otro uso a los objetos cotidianos para crear vida.



Los que nos quedamos absortos ante la sutileza de unas orquídeas...



o ante la aspereza de un "Cardalana"...



y seguimos quedándonos atónitos ante el exotismo 
extraterrestre de la flor de la cola de ratón...



o ante la simpleza de la flor de la vinagrera.



Aquellos que echamos de menos a algunas plantas caídas en desgracia
por la ineptitud humana. (Hace tiempo que pasó la tuna)



A los que nos gusta nuestra fiesta tradicional 
y cortamos las varas de asfodelus sin arrancarlas
 para no dañar la "gamonera" y así,
perpetuar la laureada celebración del día de los Gamones.



Los que admiramos cómo las plantas se aferran a la vida...



porque la vida les va en ello.
Aquellos que comprendemos que las plantas son la clave del reino
y vivimos junto a ellas, intensamente, el ciclo de esa vida...



bien reflejado en las cuatro estaciones.
La primavera.



El verano.



El otoño.



El invierno.



A los que nos lastima hasta el alma cuando esa energía verde, 
se ve truncada y se esfuma, ya sea por causas naturales atmosféricas...



o por causas naturales cronológicas.
Pero lo que más duele es cuando la causa...



es una sierra mecánica. 
En nuestro querido pueblo entendemos bien de eso.
No será por desgracia, una sola vez, la que Ubrique en verde esté de luto.



Los que comprendemos que hay paliar,
en la medida de lo posible, el cambio climático
y realizar acciones para esa causa.
Como plantar una encina, por ejemplo...



Verla crecer lentamente y cuidarla porque nos aterra...



la idea de la deforestación.
¡Qué el animal humano es muy bruto en ese tema...!



Aquellos que cuando vamos por gusto, a dar un paseo al campo, 
lo hacemos sin ni siquiera la escusa de coger espárragos...



ya que para la alimentación, tenemos las plantas de siembra.



Nosotros que en nuestros genes está todo a su favor,
te pedimos, si no lo eres, que respetes las plantas.
Es posible que ellas sean más necesarias 
que muchos seres humanos en este Planeta 
-aunque suene a demagógica exageración.



Por todo ello, si el reino vegetal hablara, nos diría...
¡¡¡Dejadnos plantadas, por favor...!!!
(¡No te lleves más las flores, por favor...! -implora el cartel)



Que si así lo hacemos, ellas seguirán sumando
plasticidad y cordura a nuestras vidas.



Y seguirán haciendo de los rincones escondidos de nuestro querido pueblo,
lugares con un encanto especial.



.


miércoles, 16 de octubre de 2019

La cueva del perro muerto

La idea de que Ubrique es un lugar idílico, tiene sus fundamentos. 
Su enclave privilegiado dentro de la sierra de Cádiz.
Y que a doscientos metros de nuestras casas ya podemos
entrar en otro mundo; lleno de endémicas flores en primavera...



o de la siempre amenazada -por disparos o enfermedades- fauna silvestre, 
corroboran estos fundamentos...



y no hay más que adentrarse en ella para encontrar a "tiro de piedra", 
rincones cargados de magia y belleza. Esa belleza...



que bien han sabido y saben plasmar  nuestros extraordinarios artistas locales.
Para subir a dar un paseíto por la sierra
a veces hay que pasar por la puerta de sus estudios pictóricos...



hasta llegar a la entrada del mirador del Ubrique el Alto
y así poder disfrutar de nuestra sierra...



ya sea para la pura contemplación
por la abstracción que produce.



Para instalar casas nido a esos esquilmados pajarillos o para...



plantar una encina y cuidarla.
Porque...



por el bien de nuestra Gran Madre Tierra.
Más, como decía el poeta Antonio Machado...



"Caminante no hay camino..."
Sobre todo si se va dejando atrás la bota en forma de basura.



¡No hay "camino" limpio con la huella del hombre!
El "inconveniente" es que la basura depositada durante tantos años 
-como ya lo referimos es el antiguo muladar- hace que, un lugar de ensueño... 



pueda llegar a convertirse en...



¡Una auténtica pesadilla...! 
Y parece que nunca va a acabar.



Por eso la sierra está "cableada" y con razón.



¿Cuándo la gente va a entender que no tenemos plan B en esta vida...?
¿Cuándo la gente se va a poner de verdad al "Tajo"...?



Y como hacemos en "Ubrique en verde", subir con paso lento,
pero fuerte y seguro, a escudriñar nuestros privilegiados aledaños...



a entresacar...



y recoger lo que otros más insensatos tiraron.



¡A nadie se le "caen los anillos" por eso! 
Y por eso, el único Planeta que tenemos siempre nos lo agradecerá.



Es una tarea sana, instructiva, entretenida, satisfactoria y gratificante.
Es tan simple que sólo se trata de dejar esos objetos que nunca debieron estar ahí



en su lugar correspondiente. 
Ya que esa "basuraleza" provoca daños irreparables en el ecosistema.



Aunque sea a un pobre caracol que creció dentro de una botella
y murió al no poder salir por el gollete.



En nuestra tarea, lenta pero segura, dimos con un lugar encrespado y fraccionado
-"tectónicamente" hablando. Una especie de torcal que se encuentra entre
y por debajo del "dragón de piedra"



donde se suceden grietas y reductos en los que -por años- 
los cazadores han tenido encadenados a los pobres perros. 
Y se sabe que fueron perros porque...



 "la policía no es tonta".
No solo restos de indicios de la comida,



sino también de la bebida. 
Una vez llenado el cacharro del agua...
¡La botella a tomar por saco...!
¡Por maldad o por ignorancia!
¡A esperar que alguien la recoja si hay suerte!


Pues de todas esas estrechas grietas y boquetes, para no entrar en más detalles
-y vamos a lo que vamos-
 hay una en particular donde los cazadores desechaban y aún siguen tirando,
los animales -esas cosas que sirven para la caza- cuando ya no cumplen tal fin.
Se trata, ni más ni menos que de



¡La cueva del Perro Muerto...!
¡Igual que una película de terror pero real!



Un morboso lugar donde se amontonan los restos de sus "queridas" herramientas
de caza que les ayudan a matar a tiros lo que ellos llaman con orgullo, "trofeos".
Una tétrica y lúgubre fosa común donde descansan los cuerpos decesos
de seres que sienten y sufren como los animales humanos. 
Un cementerio



todavía al uso, donde impunemente y sin ningún control, siguen acumulándose
los cuerpos de aquellos que tanto amor fueron capaces de derrochar en vida.
¡Algo lamentable con lo que las autoridades prefieren mirar para otro lado!



No ha mucho tiempo que en una de esas batidas de "caza"
para capturar y colgarnos al cinto, nuestros propios trofeos



 ¡No hay que olvidar que el mejor disparo que se le puede hacer a un animal, 
es con una cámara! Aunque sea con la del móvil.



Decíamos que, un día que andábamos cerca del escabroso y patológico lugar,
un nauseabundo olor a "perros muertos", nos vino a la pituitaria.
Y nuestras sospechas fueron tristemente confirmadas.



Otro pobre animalito colmataba más si cabe, la fosa de las inocentes víctimas
de una de las más sórdidas diversiones humanas ¡La injusta caza!



Por la noche se escucha ladrar en la sierra  a decenas de perros 
que están amarrados, esperando que una temporada al año,
 los lleven sus opresores dueños al campo.
Ubrique, nuestro querido pueblo, es un lugar maravilloso 
pero con el maltrato animal deja mucho que desear.
¡Como en tantos lugares! 
Y su sierra, por desgracia, esconde secretos muy oscuros.



.