jueves, 7 de mayo de 2015

I- El día de las Candelas. 1ª Parte

Los nacidos y criados en Ubrique, amantes de nuestras legítimas tradiciones
y no de otras inventadas y que suponen divertirse a costa de animales,
anhelamos desde niños la llegada de los primeros días del mes de mayo.



Es cuando celebramos las cruces de mayo en nuestro querido pueblo...
Una singular fiesta declarada de interés general en Andalucía.
Y como por el humo se sabe donde está el fuego, todos ansiamos que llegue...



¡El día de las Candelas!
Que por los azares de la vida se celebra de noche. Por lo que es...



una jornada nocturna en la que los protagonistas legítimos son los gamones.
Una planta, común en otros lares pero que en Ubrique,
calentándolos previamente en una candela... ¡Son la bomba!



Dicen que cuentan sobre la historia de la arraigada tradición,
 que se remonta a principios del siglo diecinueve.
Por un lado, existe la teoría de que las explosiones emitidas por sus detonaciones,
servían a los pastores de la sinuosa sierra para espantar a los lobos
que "casualmente", habitaban por la zona y así proteger sus rebaños en cría.
Pero la versión más extendida es que las explosiones inauditas de las varas verdes,
 las usaban los lugareños para hacer creer a los invasores gabachos
que el armamento de nuestra heroica guerrilla, era más abultado.



El invasor no era otro que el despiadado ejército francés que el dos de mayo
de dos mil quince emulaba los fusilamientos del mismo día de mil ochocientos ocho.
Y como es la versión más extendida y tenemos que decantarnos...



el día de las Candelas, los serranos de Ubrique se arman con los "asfodelus"
preñados de agua, para intentar repeler el ataque de los prepotentes franceses...
-¡De aquella época!
La única manera de que funcione el longevo invento...



es preparar un buen candelón.
Ubrique se llena de lumbres por los barrios y calles.
Tradicionalmente, siempre fue el tres de mayo pero nos vimos obligados
 -para el incentivo turístico- a celebrar el día de los Gamones, los sábados aledaños.



Y toda la parafernalia... "¡A la salú del día de la Crú!
Este año hay que reseñar que los Gamones han convivido con otras interesantes
y necesarias celebraciones -igualmente exentas de maltrato animal...



Para ello, ver otra entrada de Ubrique en verde...¡Este humilde blog!



La calma tarde noche, auguraba un rotundo éxito en esta edición...



Incluso la oronda luna se apegó a nuestra hermosa sierra para no perderse ni una "puntá".



Ubrique, genuino, fascinante por naturaleza, al atardecer,
esperaba ansioso la enésima celebración que
se pierde en los albores del tiempo,
 de "el día de las Candelas".
También tildados como, "los días de los Gamones".
Pero la gestación de la fiesta tiene un amplio preludio...



Lo primero es acarrear la leña para las candelas. Nadie sabe cómo
 pero de buenas a primeras, los montones abundan por doquier.
Lo siguiente y previo al gran día... ¡Ir a por gamones y traerlos en haces!



Dos cosas importantes... Cortarlos en vez de arrancarlos -para que perdure la raíz madre-
y colocarse la genuina camiseta de los "Gamones" -"Ramones" en francés-
 que ya pudimos ver en la entrega de "La Pilita Abajo Petaquera".



Días atrás los vecinos unidos -jamás serán vencidos- se lo proponen y decoran
sus calles al más puro estilo clásico. -En la foto, la barriada de Misión Rescate.



Días atrás, operarios del ayuntamiento, colocan los redondeles con
fondo de arena para que el posterior fuego, no dañe el pavimento...
¡Ni se salga de madre...!
Algo así como veintiséis candelas para este año...



diseminadas por todos nuestros rincones escondidos.



Desperdigadas por nuestro callejero... ¡Las calles de Ubrique!



Incluidas las apartadas barriadas modernas...



y los barrios altos con solera.



No hay rincón ni solar que se libre, por y para, la buena causa.



Eso, sumado a la profusa decoración en la que se ven envueltos lugares genuinos.
Barrios que a veces, se crearon a fuerza de "Sacrificio"...



y algunos de ellos con mucha ilusión, ubicando su"Cruz", sobre un "Poyetón"...
-resulta que hay hasta un concurso de embellecimiento de calles y barriadas.



Esas cruces que se elaboran con mimo y que algunas se resguardan del calor hasta la tarde.



Cruces que adornan todos los rincones
-y no necesariamente con connotaciones religiosas.
A las siete más o menos...



se encienden las primeras candelas, para que empiecen los niños...
¡Los necesarios protagonistas!
¡Los que van a perpetuar la tradición!
No podemos olvidar ante esta instantánea a la básica, lógica y malograda
¡¡Ay, las Candelas...!!



Hoy en día, algunas se encienden como marcaba la ancestral tradición...
¡Con una consecuente lluvia de pavesas de lantisco...!



Y buena leña -que no falte- a posteriori.



Mientras otras, bien parecen un "punto límpio" de recogida de variados enseres...
No obstante, las dos modalidades cumplen la función primordial...



de conseguir alimentar una buena candela -que para eso es su día.
Y tras la tarde...



llega la noche luminosa.



Los amigos, las familias... Vecinos de un mismo barrio suman ilusiones...



y aúnan fuerzas para que el día de las Candelas sea un éxito.



¡Y las calles engalanadas...!
¡A la antigua usanza...!



Dar una vuelta por Ubrique en este día tan especial, es indescifrable...
Nos lo tomamos muy, muy en serio, como bien...



se demuestra con la vital presencia de los veteranos. 
Ellos son cual enciclopedias vivientes que conservan y comparten su saber popular,
 sobre este misterioso homenaje al fuego...
¡Único en el mundo!



¡Todo un espectáculo mágico y atrayente...!



Candelas que relucirán como Sol radiante y cálido, hasta bien entrada la madrugada...



durante una noche especial donde se funde lo moderno y lo tradicional.
Luces y sombras se unen a estruendosas explosiones sin necesidad de pólvora
ni sofisticados artilugios. Una noche en la que nadie debe perderse la magia...



de crujir un gamón a la "salú del día de la crú".
-En "El día de las Candelas. 2ª Parte", completaremos. 
La Fiesta de Ubrique bien lo merece y creemos que no cumpliremos
aquél refrán que decía lo de "Segundas partes nunca fueron buenas".
Ubrique en verde "amenaza" con más y mejor, si cabe.




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lunes, 4 de mayo de 2015

El día del Trabajo, la Alcornocaliza y Carmen de Bizet.

Viernes uno de mayo. 
Ubrique se levantó con dos importantes acontecimientos
que iban a hacer vibrar la celebración del día del Trabajo.
Por un lado, el deporte de élite... Una exigente carrera campo a través de
ochenta kilómetros por nuestros montes, a nivel de "superhéroes"...
La primera Alcornocaliza Trail.



Y por otro, la música... La buena Música que compuso Bizet.
Y mientras los acordes de Carmen se elevaron con buen aire en el Jardín...



La Plaza era el centro neurálgico de la prueba deportiva.
Estaba claro que era una prueba muy dura. 
Dura como una piedra...



como bien certificaban los curiosos y originales galardones.



Doscientos deportistas inscritos de toda Andalucía, pudieron verse de manera 
intermitente por las calles. ¡Eso sí que es promocionar a nuestro querido pueblo!



Y más cuando el trazado incluía nuestro patrimonio arquitectónico,
 declarado bien de interés general, del que muchos de sus rincones ya estaban
preparados para la celebración de los Gamones -también de interés general.
En Ubrique podemos sentirnos orgullosos de tener tanto "interés general".



Las avanzadillas de esforzados deportistas iban siguiendo el trazado marcado por 
trozos de tiras plásticas de la Diputación que delimitaban el largo y recio recorrido.
Hacía calor de verano -aunque esté recién estrenada la primavera-
 lo que añadió más rigor al desarrollo de la I Alcornocaliza Trail.
Dicha circunstancia propició la promoción del agua de más calidad de 
la sierra de Cádiz, vertida en una de nuestras famosas fuentes...



Agüita fresca de Ubrique que alivió sobremanera el "sobreesfuerzo" "sobreempleado".



¡Hasta el sofocado interlocutor que estuvo amenizando el evento, aprovechaba
la ocasión de la fresca licencia que ofrecía la Pila de la Plaza!



A nuestro parecer, esta imagen refleja el espíritu de sacrificio, las ganas de superación
y el gustazo de haber concluido la prueba deportiva que, en el día del Trabajo,
 se hizo realidad...



su primera andadura. 
-"¡Qué le sigan tropecientas más...!"
 Seguro que alguno de ese grupo es el genuino profe de Educación Física
que siempre anda poniendo a prueba a los "sanos" participantes.
-"¡Grande, Juan!"
Y mientras se desarrollaba el esforzado Trabajo que duró dos días,..



en la otra punta de nuestro querido pueblo
 se estaba templando el fruto de otro Trabajo...



 -en el Jardín.
El Do, el Re, el Mi, el Fa, el Sol, el La, el Si -y otra vez ya viene el Do-
con sus correspondientes Sostenidos y Bemoles, estuvieron haciendo de las suyas.
 Trabajando para deleitar esta jornada de los eventos de primeros de mayo, 
tan arraigados en Ubrique.



Desde la afinidad de un servidor administrador con la actuación soberbia 
con la que nos agasajaron los músicos, agradecer al chelista venido desde Moguer,
por el detallazo...



de quitarse las gafas que trataban de mitigar los insidiosos rayos -uva- solares,
para una de las múltiples imágenes que recrean "Ubrique en verde".
-"¡Gracias por recordarnos el Trabajo de Pau Casals...!"



Habíamos estado ensayando en la Escuela Municipal de Música de Ubrique, toda la tarde.
-La obra... Carmen.
-El autor de la famosa ópera...Georges Bizet.
-Versión... reducida adaptada...



-Músicos... Varios profesores de la Escuela local que altruistamente dedicaron su 
Trabajo en pos de esta muestra de nuestra auténtica cultura, por un lado.
Por otro, especialistas de la Orquesta del Liceo de Moguer y completado con escogidos
 músicos de otros lares, dispuestos a dar el "Do de pecho" por la causa.
-Voces... -cómo no- la coral Polifónica "Ocurris Pópuli",
 con nuestra experimentada diva Maribel de Oria bajo la dirección particular
de Don José Rodrigo García - "¡Gracias por tu Trabajo, Pepe!"-
y la dirección general de Don José Luis Chacón -"El Dire"-
ambos nacidos y criados en Ubrique -importante dato-
que mostraron una excelente capacidad de Trabajo.



Todo preparado. Unos ajustillos de nada y listos para el deleite.
 Llegados a este punto sólo quedaba dar las gracias previas 
a todos y a todas por permitirnos participar en tan entrañable placer musical.
Y en particular, al director de la Escuela de Música de nuestro querido pueblo...



-"¡Gracias de corazón, José Luis...!"
-"¡No sólo nos has hecho  partícipes a la Coral, con Carmen de Bizet sino que, en su día,
nos llevaste al Fantasma de la Ópera! ¡Esas dádivas nunca las olvidaremos!"
-"¡Gracias por tu Trabajo!"



-"¡Vale!"
-"¡Qué tienes que dejarlo perfecto!"
Sabemos que cuando se quieren hacer las cosas bien, hay veces que se
tienen que solventar sobre la marcha "algunos contratiempos"...



como el de la necesidad imperiosa de que se interpretase "con contra...bajo".
No tenemos palabras para seguir agradeciendo,
Sólo aquella de la de "es de biennacidos ser agradecidos", 
-"¡Gracias!"
-"!Gracias a los que hicieron de la música su Trabajo!"
-"¡Gracias al Trabajo de los profesores de la Escuela Municipal 
de Música que se brindaron para el evento!"
-Ahí van en secuencia fotográfica
y que nos perdonen por si hay algún error u omisión.















-"¡Y gracias de nuevo a nuestros esforzados directores de música y coral!"



-"¡Gracias al percusionista que hizo el Trabajo de cuatro!"
-Parecía que fueran mellizos...
Y por seguir con las gracias...



-"¡Gracias al equipo técnico!" Que hizo que se luciera la prodigiosa y redescubierta
 voz de nuestra magnífica diva local, la Gran Maribel de Oria... ¡Chapó!
¡La actuación estaba para servirla en bandeja de plata! 
¡El Trabajo de semanas, estaba apunto de dar sus frutos!



Sólo bastaba vestirse de gala y acudir al escenario que brilló por su ausencia.



¡Todo OK...!
Como nos muestra nuestra más reciente y certera adquisición para la coral.
Y ya puestos...
-"¡Gracias a ti, Edu, joven, gran tenor y gran relevo!" 
-Esperamos estar a tu altura..,



¡Preparados, listos...!
¡Ya!
-La obra tendremos que escucharla en otros soportes pero lo cierto
y lo fijo es que nos encantó a todos. A propios y a expraños.
Lo lamentamos profundamente por los que no pudieron estar allí. 



Sólo hay que estar en la coral "Ocurris Populi" -siempre de puertas abiertas-
para sentir desde atrás la indescriptible emoción previa al Trabajo ralizado
para el Concierto del viernes uno de Mayo, día del Trabajo.



Y desde atrás pudimos certificar que, con la boca abierta al público se le cayó la baba.
Mereció la pena tantas horas de ensayo... 
¡Tanto Trabajo!
¡Concluyendo con alguna reflexión...!
Como dijo "Ubrique en verde", en su día.. "Hay Trabajos".
Ejemplos son la Alcornocaliza o el Concierto que no están pagados con nada.
El primer Trail se ve compensado con la satisfacción de la superación 
personal a través del puro y duro deporte. Y cantar los temas de Carmen de Bizet,
 acompañados de tanta calidad musical, tampoco tiene salario.



Lo único que lo compensa, en nuestro caso, es pertenecer a este excelso
 grupo de personas que gustan del gusto que gusta nuestro gusto.
 El gusto que sacia eso de...
¡El Trabajo por el bien de la Auténtica Cultura de Ubrique...!
¡Feliz día del Trabajo!




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