jueves, 12 de mayo de 2016

Primera y gloriosa subida al pico del Gamón

Pico del Gamón, la altura más importante del término municipal de Ubrique.
Colindante en esa altitud -mil ciento setenta metros sobre el nivel del mar- 
con el término de nuestro hermano Benaocaz. El pico del Gamón, 
recientemente nombrado por unanimidad popular, había que consagrarlo.
Y qué mejor que organizar una ascensión a sus límpidos cielos
sobre las recias calizas solitarias que conforman su cumbre para
dicha tarea de consolidación nominal también llamado... "bautizo".
Y qué mejor que elegir el día tres de mayo que en nuestro querido pueblo
es el día de los Gamones... ¡Bueno, era! Pues por su carácter de
 interés turístico de Andalucía, se pasa al sábado siguiente.



Se formaron dos grupos. 
Los que iban a ascender desde la Plaza...
-¡Por lo arduo...!



Y los que iban a ascender desde Aguanueva...
-¡Por lo fácil!



En este segundo grupo nos adscribimos luciendo la camiseta de Ubrique en verde.
Y desde el área recreativa del Cintillo...



comenzamos a subir por la "autovía" de la sierra, cada uno a su propio ritmo.



Pronto estábamos saboreando las mieles de las alturas,
sobre las soberbias panorámicas que brinda el esfuerzo.



Un reencuentro con algunos que habían subido antes y otros que subieron después
hasta el hito -¡Bien feo, pero hito...!- de la antigua Placa de teléfonos...



el grupo de "por lo fácil", estaba completado.
Había que seguir subiendo... la primera parada oficial era a la entrada de Sierra Baja.



Allí esperaba impaciente el que podíamos bien llamar "organizador del evento".
Nuestro hermano Leandro que había ascendido horas antes para "allanar" el camino.
Y mientras el grupo se unió a él...



otros nos quedamos en espera de que llegara el grupo de "los arduos".



De Sierra Baja hasta el pico del Gamón en sí, hay una buena tiradita.
Hay que seguir subiendo por la cañada de los Contrabandistas. 
Así que, para no perder puntada...



el grupo de cabecera siguió marchando.



Junto al madroño del filo del tajo de la gran falla, estuvimos esperando
a los esforzados que iban a meterse entre pecho y espalda un desnivel, desde
la Plaza hasta el pico del Gamón, de setecientos treinta y cinco metros.



Con la mirada clavada en la inmensidad del familiar horizonte,
pronto pudimos empezar a ver los primeros puntitos de colores...



entrando en una de esas casqueras de piedra suelta 
-de las que dicen que son de origen glacial.



Los intrépidos aventureros...



también se iban reagrupando. 
¡Todos juntos para cumplir la importante misión...!



Por fin pudimos empezar la subida por aquel camino antiguo
por el que tanto tránsito hubo antaño. Por doquier flores maravillosas,
rosas abardelas, lirios, orquídeas, ardiviejas y gamones, adornaban nuestro paso.



Por un buen tramo, hay que salir de la parte de Ubrique.
Al Gamón se accede por su parte trasera.
Girando a la derecha de la cañada de los Contrabandistas 
y dejando atrás las crestas del Atochar...



La serpiente multicolor se deslizaba sigilosa para unirse con la avanzadilla.
Y no sin dificultad y requerido esfuerzo, pero muy gratificante...



habíamos encumbrado nuestro sueño. ¡Nuestro deseo de superación!
Sierra Baja, Ubrique, los Alcornocales, Gibraltar y hasta Cádiz con su mar,
estaban bajo nuestros pies. Momentos de regocijo, de respirar hondo
-aire no faltaba... ¡Je!- de meditación sobre la ingente gesta realizada.
¡Momentos gloriosos...!
Y delante del muro de piedra seca que separa a Ubrique de Benaocaz...



el auténtico y genuino pico del Gamón. Y a sus pies más inmediatos,
 la prueba del "por quë" le llaman Sierra Baja a nuestra sierra.
 Desde aquí arriba todo es más pequeño.
Era momento de dar curso a algunas actividades programadas
para la conmemoración del evento. Una efeméride que ojalá sirva 
como base para futuras ascensiones anuales los tres de mayo.



No faltaron las fotos de grupo como ésta -tirando de palo de selfie
Nos la hizo el amigo Luis de Francisco que subió acompañado de Melissa Chen
-universitaria que está preparando su proyecto de carrera sobre los Gamones.
¡Gracias pareja...!
Sería muy extenso poner todas las instantáneas entrañables que allí se plasmaron.



Y llegó el momento de la lectura del manifiesto -reflejado en esta otra foto prestada.
El pico del Gamón -esa planta que tanto entraña para nuestro querido pueblo,
quedaba "oficialmente" nombrado. Un nuevo topónimo para referirnos a un
punto preciso y genuino de nuestra particular geografía.
-¡Larga vida a los senderistas que opten por su ascensión!
Pero faltaba un último gesto antes del regreso...



la instalación "provisional" de una placa conmemorativa...
Sobre la cumbre posa orgulloso el "fabricante"...



antes de hacernos una del grupo en la que el "minipico" del Gamón
-por error de cálculo óptico- tapaba la bandera del club de senderismo "Tres Caminos",
de la que se vio solo un piquito. Desde Ubrique en verde agradecer su participación
y por ende, a todas aquellas personas admirables que se sumaron a la...
¡Primera y gloriosa subida al pico del Gamón!



El descenso fue distendido y la serpiente multicolor se fue abriendo; disgregando...



¡Pero sin perder la emoción...!



Y mientras los del grupo de "los esforzados" regresaron por el llano del Aljibe
-como bien vemos en esta otra foto prestada...



los demás lo hicimos por "lo fácil", no sin antes hacernos una autofoto
dejando como telón de fondo, la cumbre coronada del pico del Gamón.



Treinta y cuatro hijos de Ubrique -entre naturales y adoptivos- habíamos
culminado una gesta preñada de sueños entre hermosas flores. 
Se habían sentado las bases para posibles futuras subidas como
 aquellas multitudinarias que se hacían al pico de San Cristóbal
 y que organizaba nuestro padre, Manuel Cabello Janeiro.



El pico del Gamón queda tan loado y coronado que
 hasta las palmeras del Parque le rinden pleitesía.




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lunes, 2 de mayo de 2016

A Sierra Baja por "lo fácil"

Sierra Baja es un peculiar topónimo dentro de la sierra de Ubrique.
A ella se accede desde nuestro querido pueblo pero con la salvedad
de la gran falla llamada la Merga que le añade cierto grado de dificultad.
Por eso vamos a subir a Sierra Baja por "lo fácil", partiendo desde
el área recreativa de El Cintillo, en Aguanueva, donde podemos apreciar
cómo se divierte un nutrido grupo de animales no humanos.



Antes de partir por el camino ensanchado a base de picar piedras,
nos llaman la atención estos "hermanos y residentes" en Aguanueva
-uno de ellos es "albino". Y justo en la curva de la Manga de Villaluenga
-donde sucumbieron aquellas míticas encinas- entrada y pasada la angarilla...



comenzaba nuestra singladura peculiar y añorada por enésima vez,
por entre un mundo mágico y casi indemne...



en continuada ascensión, con cuatro pechos arriba como la cuesta de la calle Los Solano
-más o menos exagerado. A medida que se asciende, es de pura lógica...



obtener espectaculares planos panorámicos, como el de Vega Redonda,
esa dolina verde, mágica y atractiva. Y por encima de ella...



los pilones de El Pozuelo, de los que nos llama la atención el limo que cubre sus aguas.
Y en esas, distraídos, ralentizando la marcha por pura admiración
-recuperando el resuello- pronto estábamos por detrás...




del obsoleto y añejo estandarte de la placa de teléfonos.
 Y justo a su espalda...



un hermoso torcal calizo en exposición permanente, en el que
 pudimos observar entre sus rendijas, algunas "tetillas" ocultas.



-Tetillas de doncella o Brasas del diablo -Cytinus hypocistis,
una parásita -extraviada- de las jaras. Según nos comentó a posteriori
nuestro amigo Jesús Ortiz en su página de Flora Sierra de Grazalema



Y por sus encrespadas siluetas, los viejos roqueros nunca mueren.



Habíamos alcanzado nuestro objetivo de llegar a Sierra Baja por "lo fácil".
Ubrique quedaba oculto a nuestra vista y ante nosotros se erguía orgulloso...



el pico del Gamón luciendo la cara que pertenece a nuestro término municipal.
Un remanso de paz y de curiosidades se abría ante nuestras dilatadas pupilas...



y más, cuando junto al marcado sendero, florecían las orquídeas,
entre una multitud de matagallos, altramuceros y gamones "serranos".
Con nuestra presencia se alteraron mínimamente los pacíficos planes...



de ingesta verde de los rumiantes que se alejaron prudentemente
al desconocer la intenciones de los bípedos que se entrometían en su territorio.



El paseo bien merece la pena aunque sea para ver a las mansas, nobles y lindas vaquitas.
Pero la inmensidad de las setecientas hectáreas de dominio público, hace que parezcan
diminutas. Nos acercaremos sin cautela pues les pasa como a las de Covadonga...



son tan mansas que parecía que se dejaran tocar...



pero "lo fácil" fue no hacerlo -un asunto de cuernos.



Tantos años de escuchar aquel chascarrillo de "¿Será brava o será mansa?" nos ha llevado...



a la conclusión de que lo mejor es respetar la intimidad de estos inocentes herbívoros
que pastan bajo el influjo del Gamón -la máxima elevación del término municipal
de nuestro querido pueblo con más de mil metros de altura.
Desde allá arriba se comprende por qué se le llama a este paraje Sierra Baja.



Al ser Sierra Baja un lugar calizo y absorbente. Toda el agua precipitada se filtra y
la única manera humana de acumularla es con la proliferación de aljibes.
Las tres de esta parte se caracterizan por los nogales. En la época de los frutos
no son pocos los que se encargan de ir a por nueces a Sierra Baja.



Como había tiempo, dejamos el pico del Gamón, rodeado de gamones "serranos", atrás
para dirigirnos hasta otra famosa aljibe...



la del Algarrobal o Casa Refugio. Pero poco tiempo estuvimos pues...



nuestra presencia alteró a dos becerritos que mugiendo buscaron a las madres.
Lo mejor fue poner pies en polvorosa...



En el regreso vimos otra res rodeada de gamones "serranos". Estos no sirven para
explotarlos en el día de las candelas -esa fiesta tradicional de Ubrique.
Y levantando la mirada y dirigiéndola hacia el lejano horizonte verificamos que...



lo que era indiscutible es la vista gratificante hacia paisajes increíbles.



Ya el sol remansaba en el poniente tras las nubes inciertas que 
habían hecho caso omiso a los pronósticos de futura lluvia, cuando
nos disponíamos a abandonar Sierra Baja por el mismo camino.



Poder disfrutar de la entrañable suerte de acceder por "lo fácil" a estos parajes
y con nuestro querido pueblo como protagonista principal.



-Por "lo fácil" vinimos.
-Por "lo fácil" nos íbamos.
Alguno de aquellos rayos traviesos de la bella estampa vespertina...



incidían en el delicado rosa...



de sutiles y frágiles florecillas...



destacando el albar de los "mauletos" entre las soberbias 
encinas centenarias al paso del camino desandado.



Aún estaban las gregarias ovejas y entre ellas las que más destacaban...
las más llamativas, eran las distintas. Algunos pensamos que ser
la "oveja verde de la familia", no está tan mal, 
por el bien de los animales y por ende, de la Gran Madre Tierra.



Esos animales que luchan y se afanan por sobrevivir en este mundo de explotación.



Esos animales que nos brindan la comprensión de la palabra compasión
ante escenas tan tiernas y entrañables como la de un cordero...



buscando su exclusivo alimento en su propia madre.



Poco a poco se va vislumbrando una nueva era en la que se tengan
en cuenta los derechos de los animales. Cada vez hay más personas
sensibilizadas y con compasión hacia ellos... pero no será tan "fácil"
como subir a Sierra Baja.



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