lunes, 22 de octubre de 2012

Cremades y Canal Sur en "Ubrique de Jesulín"

Este sábado pasado, Ubrique estaba expectante pues se iba a retransmitir el nuevo
programa de Canal Sur...



que con tanta ilusión habían preparado numerosas personas de nuestra Villa.
Iba a ser  algo nuevo, divertido y cultural para dar a conocer la historia y
costumbres que con tanto arraigo caracterizan la idiosincrasia de este
pueblo, único y diferente de la sierra de Cádiz.



Ya Canal Sur estuvo grabando en mayo los gamones en Ubrique y pudimos hacer
El programa del sábado prometía:
"Este es mi pueblo, según Jesulín nacido en Ubrique"



Una vez más, fueron desalojados los coches de la Plaza de la Verdura para la grabación
de uno de los apartados del programa. Coches que deberían de estar fuera de la Plaza
como lo están en todas las plazas que no son de aparcamiento y que tantas veces
Ubrique en verde ha reivindicado.



Una vez colocado en la calle Fuentezuela una señal doble de prohibido el paso, 
aunque y como siempre, hubo algunos que "a mi plim"...



comenzaron los preparativos para el rodaje de las canciones de columpio que tan
famosas son en nuestro pueblo, con el presentador de Canal Sur,
 Rafael Cremades como reportero y el presidente de la asociación de vecinos 
del casco antiguo y la plaza de la Verdura como anfitrión.



Después de los primeros momentos distendidos...



se procedió a los preparativos técnicos -en este caso le estaban colocando
el micrófono incáblico (el que no lleva cable) a Isabel Márquez Piñero que iba a ser 
una de las protagonistas de las coplas.



 Como era para la tele, no podían faltar los retoques del maquillaje de Rafa.
Y puesto que ya estaba guapo, irresistiblemente...



no pudo negarse a hacerse unas fotos de recuerdo con los allí presentes.



El columpio comenzó su vaivén en su ancestral costrumbre ubriqueña mientras
 cámara en ristre, fueron rodando y rodando a las atrevidas mujeres ubriqueñas al
son de las "Camberas" que con tanto afán guardan en su memoria año tras año.

"Allí arribita, arribita,
hay un pocito muy hondo.
Donde lavan las mocitas
los pañuelos de sus novios. 
Allí arribita, arribita."



Y mientras Carmela se balanceaba, Isabel ponía letra a otro de esos 
cantecillos de ida y vuelta...

"Y mira por donde viene mi novio
con las orejas caías
y parece un perro pachón
cuando va de cacería.
Y mira por donde viene mi novio"



"¡Mira que a la corta! ¡Mira que a la larga!"

"Y en Ubrique tenemos torero
que se llama Jesulín
y a las dos o tres corrías
se nos ha marchao de aquí. 
Y en Ubrique tenemos torero."

(Esta cancioncilla no la pusieron después para el programa)
 (¿Qué, que no es verdad?)
(¿Es que no había ningún rincón en Ubrique,
 aunque fuera escondido, para grabar la entrevista de "Ubrique de Jesulín"
 que tuvieron que hacerla en las Truchas de El Bosque?)



"Y eres más bonita, niña
que la nieve en el barranco
que la rosa en el rosal
y la azucena en el campo.
Y eres más bonita niña."



"Tres cositas tiene Ubrique
que no las tiene Medina,
el peñón de la Becerra,
Sierra Alta y la Mina.
Tres cositas tiene Ubrique."

Cancioncillas de gran arraigo popular que viajaban de boca en boca pero en el fondo,
lo que le importó a la tele fue esa falsa teoría de que los hombres aprovechaban
 el empuje del columpio para poder tocar a las mujeres la parte sentada en la cuerda.



De eso se reían los dos caballeretes ante la mirada "inconforme" de Isabel 
que le tuvo que demostrar a Cremades cómo era.



"Y los árboles del Jardín
los han cortao sin repique
porque la gente el Caldereto
no escuchaban Radio Ubrique.
Y los árboles del Jardín."

En el programa participaron numerosas personas y fueron muchas las horas entre 
preparativos y rodajes, de las que sólo se usó una mínima parte 
enfocadas a un gusto particular y bastante subjetivo.



Uno de los escenarios para el rodaje fue la plaza del Carril (del 28 de febrero).



Lugar desde el que se tomaron todas las panorámicas de nuestro bello pueblo.




Allí estuvimos pendientes de la disertación de dos profesores ubriqueños de pro que
afanosamente habíanse preparado los respectivos soliloquios para expresar a ciencia cierta
sus conocimientos sobre el patrimonio cultural y la historia del pueblo que se adjudicó
como sobrenombre el torero -"Ubrique...de Jesulín".



Allí, en la tarea ilusionante de hacer ver que Ubrique es algo mucho más que,
dicho en dos palabras, "im-presionante" y con profundo respeto hacia las personas, 
estaban Esparanza Cabello ( nuestra hermana, la del Blog Lila) profesora  de las Cumbres
y nuestro insigne maestro don Bartolo. 
Entre ambos, los libros que escribió nuestro padre, don Manuel.
Hay que añadir que mucho antes del torero reidor, a Ubrique se le conocía por sus
famosas Petacas y por el programa de TVE de Misión Rescate.



Es una pena que la valiosa aportación para el real conocimiento de nuestro querido pueblo
haya quedado en el tintero de los archivos televisivos porque según ellos no acarrea audiencia.



Es una temeridad hacer creer a la audiencia que en Ubrique se mofan 
de sus mayores (como hacía el torero) y sea nuestro pueblo representado por una persona que sólo por pura ciscunstancia geográfica nació aquí 
y que por pura casualidad lleva el  ilustre apellido ubriqueño de Janeiro.
(aunque él poco lo ha "lustrado").
Es una pena que echara en saco roto toda la información aportada por
 dos personas ubriqueñas de corazón hasta la médula. 
Y con permiso de don Bartolo vamos a reseñar un fragmento del poema que
escribiera en el año 1970 dedicado a Ubrique...

"Un acorde de luz y de alegría,
salido del bordón de la guitarra,
 pintó de blanco en plena serranía,
la hoja retorcida de una parra..."



Ellos al igual que las demás personas que dieron la cara en el programa,
 sí pueden decir "éste es mi Pueblo",  pero con mayúsculas.



Porque Ubrique no es de Jesulín como nos quieren hacer ver. Que como dice la letrilla
del columpio..."Que después de dos o tres corrías, se nos ha marchao de aquí".
Que Ubrique es un oasis de cultura y creatividad en la sierra gaditana mejorando
a nuestros vecinos de "las Siete Villas". Que ya está bien de que cuando ahí fuera
se hable de nuestro pueblo sólo se piense en temas soeces y toreros.
"La tortura nunca ha sido arte ni cultura" (como decimos los antitaurinos).



Afortunadamente esa idea la cambia todo aquel que viene a nuestro pueblo y se queda maravillado con su estampa y con sus gentes.

¡Ah, por cierto! No hubo ni una sola toma de Ubrique desde 
el clásico Mirador de las Cumbres en la ruta de los miradores.



La tele se marchó, pero antes se pasaron por el Salto de la Mora (allí al fondo) para grabar
a los primeros romanos de Ocurrris (Ya sabemos que para nombrar a nuestra ciudad
romana, Ubrique en verde lo escribe con tres erres porque algún erudito algo despistado,
perdió una y nosotros la hemos recogido. Ahora existen más motivos para 
que conserve su toponimia tradicional) y la Plaza del Carril quedó vacía, dispuesta
siempre a recibir a propios y extraños para la admiración de nuestro querido pueblo.



No corrió la misma suerte la Plaza de la Verdura, de nuevo plagada absurdamente
de coches... Parecía que estaban agazapados esperando a que la tele se marchara para
continuar con la invasión antiestética que supone este impacto visual negativo
para el turismo creciente en Ubrique y para nosotros mismos.



.

jueves, 18 de octubre de 2012

Umrica

No hace muchos años, un grupo rociero dedicó una de sus sevillanas a nuestro pueblo.
Es posible que fuera desacertadamente porque comenzaba diciendo:
 "Ubrique al valle se asoma, blanco de luz y de cal"...
Y es que Ubrique "está en el valle", a no ser que el letrista se refiriera al antiguo,
el de la época árabe que poblaba el anfiteatro natural del llamado Ubrique el Alto.




Nos referimos a Umrica -detrás de la Cruz del Tajo.
Si en aquellos tiempos el actual aún no existía, sí podríamos empezar la sevillana cantando:
 "Ubrique el Alto al valle se asoma blanco de luz y no se sabe si de cal."
(Aunque entra algo justo)



Efectivamente, desde que llegamos a la Era vamos viendo restos de las construcciones
realizadas por los ubriqueños de aquellas épocas.



Y si era una ciudadela andalusí (similar a la de Garciago), por qué no iba a ser ésta su muralla.



Tanto a la derecha de la cabreriza... 



que está cerca del callejón Tiznao y ...



 que desde la perspectiva opuesta se pueden observar algunos llanitos
donde estaban situadas las humildes viviendas...



como a la izquierda, se abría Umrica desde la salida del huerto del Tabaco
por encima de la cueva del tío Pepito hasta 
el alfange de la Munición por debajo de la Casquera,
junto al nacimiento del Ubrique el Alto.



 Desde el llano de la Era se nos ofrece esta sugerente estampa que más bien
parece un caos rocoso donde es imposible que se puedan albergar lugares habitables.



Pero aunque parezca mentira, entre las rocas calizas se reparten terrazas que antaño cobijaban
lo que seguramente fuesen chozos -tipo de construcción que ha durado por estos contornos
hasta hace relativamente poco tiempo- algunas de ellas naturales como ésta que algunos
lustros atrás albergaba las colmenas del refrán...



y otras artificiales, construidas usando por supuesto la técnica de la superposición
de las piedras abundantes formando terrazas...



por las zonas más pendientes. Toda Umrica está poblada de lo que queda de estos muretes.



Eso sí los paramentos de piedra andan desparramados, amontonados,  pudiendo llegar a
confundirse con majanos de piedra -costumbre serrana de juntar la mayoría de las
piedras sueltas y así dejar más hueco a la hierba para el ganado.



Los chozos debieron de estar cubiertos de retamas o similares porque no se ven restos
 de tejas moras entre las cerámicas y barros que abundan por la zona.



Las terrazas se superponen por todo Ubrique el Alto y
aunque la maleza, en su mayoría lantiscos, todo lo puebla
porque ya no se roza para hacer picón en los alfanjes...



 con un poco de imaginación podremos hacernos una idea de como sería hace siglos.



A ver si los comentaristas pueden arrojarnos algo de luz e indicar si Umrica
ya ha sido objeto de estudio y enlazarlo.



Mi padre, Manuel Cabello nos enseñó a mirar al suelo en los paseos por nuestros 
contornos para aprender a distinguir las piedras (cascajorum romanorum)  de los restos
cerámicos, haciendo crecer en nosotros (y a infinidad de ubriqueños)
 el amor por nuestras raíces y nuestra cultura.
 Don Manuel fue un adelantado a su tiempo.



Aún conservo de pequeño algunos restos sin importancia que reuní para un trabajo
escolar. De todos es sabido que no se deben coger restos arqueológicos y que incluso
supone un delito contra el patrimonio pero en aquellos tiempos, 
cuatro "cascajorum romanorum no servirorum" no hacían ningún daño al patrimonio
y suponían una enorme ilusión para afianzar el arraigo de la propia formación.



Y algo más, además de los restos pétreos calizos de Umrica
(entre los que podemos ver claramente los de arenisca traidos de otros lares)...



podemos distinguir al "Diplorroco carcajo", inerte "dragón de piedra" de los muchos
 que pueblan nuestra querida sierra; animales imaginarios vegetarianos a los que 
se les relían los dientes con artilugios que les gusta a algunos humanos
(humano es un insulto igual que individuo)
 abandonar en la flamante y atractiva Sierra de Ubrique.
(Por eso hemos tenido que "Desamueblar la Sierra".)



Umrica al valle se asoma lleno de luz y de hogares donde palpitaban corazones serranos
y que estaban entrelazados por veredas y caminos de roca por los que
 deambulaban los ubriqueños "los altos".
 Umrica, un hervidero de vida natural pegada a la tierra, antaño...



ciudadela andalusí arropada bajo la sutil custodia y protección de las faldas traseras de
 la Cruz del Tajo y no es de extrañar que fuese desmantelada de piedras
a posteriori para la construcción del nuevo Ubrique ya en el valle y
 que el San Antonio estuviese situado sobre la mezquita que 
los árabes construían a las afueras de los poblados.



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domingo, 14 de octubre de 2012

La Era del Ubrique el Alto

Posiblemente el paseo de hoy sea el más frecuentado por los ubriqueños en sus
"incursiones" serranas. Y decimos paseo porque aún siendo por la sierra, no ofrece
ninguna dificultad en su desarrollo. No resulta una ardua tarea y puede visitarse por
todo tipo de personas.  Es una delicia poder contemplar el anfiteatro natural de hoy.
No tendremos que repechar pues el camino aunque pendiente, parte cómodamente por
 entre las dos construcciones que se ven a la derecha del triángulo que
conforma la Cruz del Tajo y sin tener que pasar por su base 
(donde está la lavadora serrana).



Comenzamos la ruta por un acceso bastante conocido allí arriba en el Carril.



Otra vez más, subiremos las escalinatas que nos llevarán al Ubrique el Alto.



Y otra vez más pasaremos junto a la encina solitaria de esta parte.



¡Y cómo no! Pasando junto a la Mina, sin poder evitar la admiración por la irresistible
presencia de nuestro emblemático Convento y su legendaria palmera...



llegamos a la Era del Ubrique el Alto.



El por qué los antiguos ubriqueños colocaron aquí esta era de trillar,
 nos lo deberían explicar los expertos. Lo cierto y lo fijo es que todo su alrededor
está integrado por rocas y tierra de muy dudosa productividad agrícola.



Lo que sí está claro es que el topónimo Ubrique el Alto es más acertado...
Se notan perfectamente los restos de construcciones en este refugiado enclave
y del cual nos contaba nuestro padre (el maestro don Manuel Cabello) que aquí
estaba situado el Ubrique árabe llamado Umrica.



Si seguimos subiendo podemos entrever el camino que discurre 
junto al cauce del nacimiento de agua del mismo nombre -Ubrique el Alto...



hasta llegar a una zona plana situada en el centro de este anfiteatro natural tan visitado
en innumerables avanzadillas vespertinas de la chiburralea ubriqueña para 
zamparse las meriendas.


¿Serán estos los restos de la muralla de la ciudadela mora?

Unos pasos más y llegamos al llano de la Era. Un lugar famoso porque encierra
un pequeño campo para jugar los niños a la pelota.
¡Cuántas veces habremos escuchado lo de "vamos a jugar al fútbol a la Era"!



Las porterías no pueden ser más rústicas y habiendo una pelota es imposible resistirse
 a echar un partidillo pero siempre procurando evitar los obstáculos pétreos
del centro del campo y que se ven mejor...



a vista de pájaro apostado en "la madriguera" que hay junto a 
la cueva de la Vieja y el pie de piedra.
Allí junto al "terreno de juego", se erige una especie de santuario popular...



posiblemente el resultado de una promesa en la idiosincrasia profunda del pueblo llano.



Aprovechando una roca arraigada inmemorialmente junto al llano de la Era, alguien
de primigenia creatividad, erigió no hace mucho la manifestación de sus creencias.



La gran piedra quedó adornada con elementos naturales y otros, no tanto.
Pero demostrando una paciencia directamente proporcional 
al sentimiento intrínseco del artista.



Y manifestando rudimentariamente sus creencias.



Por supuesto que no le avergonzó ni le produjo ninguna inquietud negativa a la autora.




Así que sin saberlo, nos dejó otro atractivo más que añadir a este entrañable 
rinconcito de la sierra de Ubrique...



que está junto (cuando llueve mucho mucho) a las aguas del famoso y susurrante



en el anfiteatro natural del llano de la Era.
Visto desde la salida del Huerto del Tabaco, por encima del Umrica árabe,
cerquita de la cueva del Tío Pepito y por detrás de


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