jueves, 2 de julio de 2015

El Puente de Cádiz

De forma esporádica en el tiempo, Ubrique en verde deja atrás su genuina sierra...



atraviesa la extensa campiña; se dirige allende los mares de cultivos de secano
y como el que va a cumplir de nuevo una misión en Cádiz, se prepara
para imbuirse en el fragor y la hiperactividad de la gran ciudad.




Haríamos la entrada como siempre, por el puente de Carranza porque
el otro, el llamado de la Pepa, el puente de Cádiz, el que pudimos
ver cuando fuimos el día del Petaquero, aun no está terminado.
¡Ya le queda poco...!



Pero al entrar por la avenida, la gran sorpresa nos llevamos. 
De los miles de vehículos que insistentemente pululan por ella...
-¡Ni uno!
¡Algo pasa...! 
¿Dónde están las gentes...? ¿Dónde están los capitalinos?



Una mirada a la mejor playa del Sur nos volvió a mostrar más de lo mismo...
-¡Sólo "cuatro gatos" deambulaban por las doradas arenas...!



Sin embargo y por supuesto...
¡¡¡Perros no!!!
¡Por lo visto es que los perros ensucian "y los humanos no"!
Y seguimos buscando...
-"¿Dónde se metieron los descendientes de los fenicios...?"



Deambulamos por la calles de la Habana capital, gaditana.



Mas, quitando cuatro turistas pasando por la plaza de "Sanantonio"...



y algún payaso que otro 
-que "esto es Cai y aquí hay que mamá" y hay que buscarse la vida como sea- 
la ciudad milenaria parecía desierta. 
En esas cábalas andábamos cuando nos vino a la mente,
 el recuerdo de un Mercadillo que se instalaba antaño junto al Mercado.



Y allí estaba parte de la respuesta...
 Un buen número de los poseedores del viento del Sur y del Levante, 
rebuscaban entre las cosas más sencillas y a la vez misteriosas.
Y preguntando, preguntando, nos enteramos de que
otro buen grupo de personas, había acudido al...



primer encuentro solidario -tendencias del siglo XXI- a favor de los animales.
Por supuesto, no podíamos faltar a aquella atractiva cita donde se combinarían
el amor a la música y el amor a los animales. ¡Estamos seguros que éste es su Siglo!



Y allí estábamos luciendo el "Verde" PACMA, junto...



al resto de los que estábamos buscando desde bien temprano.
Muy cerquita de allí -de la Casa de las Artes- paramos un poquito para ver el 
desarrollo de la magna obra arquitectónica que será el futuro emblema de Cádiz.



¡El puente de Cádiz...!
¡El puente de la Pepa en honor a la  primera Constitución española...!
Pero da la impresión de que nos van a dar las uvas para poderlo cruzar...
-"¿Y si nos vamos a ver al otro lado, por la parte del río San Pedro...?"
-"¡Pero hoy, no!"
-"¡Mañana...!"
U otro día...



Y así lo hicimos...
Al otro lado de la Bahía -en Puerto Real- Cádiz tiene un paraje sencillamente natural.
¡El río de San pedro con su costa y sus pinares...!



Allí mismo dónde se ubicó antaño la Universidad.
 Ese lugar donde se concentra el conocimiento que puede llegar a liberar
la mente de los osados estudiantes... Llenarla de raciocinio y libre albedrío.



Como sacado de un cuento de hados del mar, 
el lugar fue todo un descubrimiento para 
Ubrique en verde. 
Densa vegetación emergiendo entre arenas finas salpicadas de conchas de calcio, 
parecidas a las que dieron lugar a la formación de la sierra caliza 
-propia de nuestro querido pueblo- propiciaban un marco encantado.
 No obstante, en este idílico paraje
-algo descuidado- 
no faltan similitudes con las formaciones imaginarias
-"Dragones de piedra"- que encontramos en nuestra sierra.
Por entre los pinares centenarios podemos dar rienda suelta a la imaginación...



y tratar de ver "algo más" entre las encrespadas raíces...



En estos lares plenos de intrincadas veredas, comprendemos perfectamente
cómo los piñoneros están en su lógico ambiente. Y no como "los pinos del Depósito".



En el mágico lugar rebosa la vida... 
Endémicas florecillas muy al gusto del gusto que gusta
nuestra querida hermana -la del blog lila.
Y mientras llega el turno a las fotos en sí del título de la entrada de hoy...



vamos a pararnos a darles voz a esos compañeros de viaje planetario. 
Esos "terrícolas" con los mismos derechos que los animales humanos.



Esos seres "sintientes" que van viéndolas venir con nuestra continua invasión de sus 
territorios naturales, teniéndose que adaptar o morir, bajo nuestro antinatural yugo.



Animales que nos encandilan y nos fascinan pero que por desgracia para mucha gente,
como son seres vivos... 
¡¡¡Hay que matarlos!!! 


Y si no quitarles la vida, sí privarles de sus derechos más fundamentales.
A veces las leyes humanas van contranatura.
-"¡Qué...! ¿Qué un perro ensucia una playa más que un humano...?"
-¿Cómo que perros, no...? 
¡Con orden y concierto todo es posible!



En esas discurríamos cuando, al llegar a un puente de tablas, 
vino a la mente aquella de "los puentes de Madis... ¡Huy...! De Ubrique".
Bajo su práctica estructura y como un espejismo, 
se adivinaba la silueta del que ya va resultando familiar...



Pero un revuelo de gaviotas nos dispersó de nuevo la atención...
Una extraordinaria estampa propia de postal turística, nos...
-"¡Pero venga...! ¡A lo que vamos...!



¡Qué vinimos a ver el puente de Cádiz...!"
-"¡Sí! ¡Pero los animales importan...!" 
Sobre el revuelo de gaviotas, en la desembocadura del redescubierto río,
emergía espectacular.



Una estampa difícil de olvidar...



Una soberbia estructura que nos trae a la mente la chirigota del Selu...
-"La obra que están haciendo en Cai pal segundo puente,
 la están haciendo mu malamente..." -Y es que eran unos "Enteraos".
Lo cierto y claro es que todos queremos pasar ya por allí.



Fuimos a probar fortuna por si podíamos captar alguna imagen bien cerca...



¡Y lo logramos...!
 Decenas de obreros se afanaban en terminar y poner a punto
lo que parece realmente irreal. Una increíble estructura que se sustenta
sobre lo que parece los propios pilares de la Tierra. Una obra que demuestra
la pujanza del hombre como especie dominante -y destructora a la vez- del Planeta.
Un poder que ostentamos desde hace milenios, sin embargo,
no nos da el derecho de manejar a nuestro antojo a la Gran Madre Tierra.



Y tal poder es a la vez, contradictorio...
¡Nos sentimos ínfimos bajo tamaña gesta arquitectónica...!



Miles de tensores evitarán posteriores caídas en "puenting" múltiple.
Aplicaciones multilineales para pulsar la música...



de las admirables "arpas" que perdurarán en la imagen de la Bahía.



Los místicos iconos "tan enormes" hasta ahora, quedaron pequeños...
 Pasarán inevitablemente, a un relegado segundo plano. 



Quedarán bajo la sombra del gigante puente de la Pepa...
-"¡Pishaaaa...! ¡Terminarlo yaaaa...!"
Y ya podemos olernos el nuevo chascarrillo temporizador... 
"¡¡¡Va a durar más que el puente de Cádiz!!!"



(Con cariño a nuestros compañeros del Partido Animalista. PACMA-Cádiz)




.

1 comentario: