sábado, 6 de octubre de 2012

La Lavadora Serrana

La inestabilidad de numerosas rocas calizas en nuestra sierra, no sólo ofrece
un extraordinario espectáculo natural si no que oferta la duda sobre la continuidad
en su ubicación. La fractura tectónica y la disolución de la caliza nos dejan un amplio
conjunto de formas caprichosas, muchas de ellas conforman la colección de
"dragones de piedra".  Pero las formaciones más comunes...



son las piedras en tenguerengue que se sostienen inexplicablemente unas con otras.



Década a década, durante siglos, muchas van dejándose atrapar por la fuerza
de la gravedad y se precipitan, formando el caos posterior.



Sabemos que un desprendimiento es reciente porque la roca muestra su tonalidad albina
 virginal de la caliza, como éste en la falla de la Merga junto al llano del primer Aljibe...



que dejó desparramados por doquier bloques grandes como una ballena, destrozando
árboles y haciendo añicos todo a su paso. Cuando el desgarro de la montaña se produce
lejos del pueblo, no hay problemas, con no estar allí cuando sucede, es suficiente...



el problema es cuando ocurre cerca de las casas.
Podemos decir que gran parte de Ubrique está bajo la espada de Damocles
y si no que se lo digan a los vecinos de la Calzada o de la calle Ronda
cuando hace unos años se deslizaron enormes bloques
 como los que cayeron por la rodada hasta la Calera,
desprendidos del Tajo del Moro...



y que supusieron un verdadero riesgo para los vecinos. Sólo entonces se intentó
poner remedio colocando unas mallas para sujetar las
rocas en caídas posteriores...



¡Oh, perdón!
¡Esta foto se ha colado involuntariamente!
Son mallas pero de somieres que adornan desde los años ochenta la subida de la calzada
romana del Camino de Benaocaz, cerca de la cantera.



La valla dinámica de protección es ésta. 
Que frene la fuerza de empuje de rocas con varias toneladas
es dudoso pero tampoco conviene que la naturaleza lo pruebe. 
Más bien se parece a las que colocaron en Parque Jurásico para evitar la entrada 
del tiranosaurio por lo que se ha bautizado como la malla Jurásica.



Pero hay otros medios para evitar la precipitación de rocas sobre la población.
Buen ejemplo nos brindaron en la Cruz del Tajo y no por la dudosa eficacia del talismán
de la única de las tres cruces de la leyenda, sino en el enclave de la base del Tajo.




Debajo del impresionante Tajo hay una especie de minitajo cerniéndose
desde tiempo inmemorial sobre las casas de la calle Calvario.
Y aunque manos anónimas y siguiendo con el estilo del fraile
 que tuvo la idea de colocar una cruz...



hayan instalado una minicruz para evitar los derrumbes,
siempre será más efectivo...



calzar la gigantesca roca. Eso fue lo que se hizo antaño,
 se repelló con un buen encofrado y asunto terminado.



Corría el año 1985 cuando el ayuntamiento proyectó evitar para siempre la posible
caída del peligroso minitajo. Desde lejos sólo se aprecian ciertas
 planchas verticales de hormigón en las que la estética brilla por su ausencia.



Fue una empresa adjudicada al "maestro Cigarro", afamado capataz albañil municipal
 de aquella época. Una obra en la que si nos vamos acercando podemos obervar
un colorido y llamativo detalle.



que se observa desde cualquier parte de Ubrique.




Desde la plaza de la Verdura.




Desde el mirador del Calvario en la ruta de los Miradores.




Y sobre todo desde la calle Calvario.
Hay personas que incluso opinan que eso azul, pudiera ser el desagüe de la sierra.
Pero no es ni más ni menos que un "ingenioso invento" para ahorrar una mínima porción
de hormigón. Al maestro Cigarro no se le ocurrió otra cosa que colocar en 
la base de la Cruz del Tajo...



el vaso de una lavadora de carga superior.
Una idea brillante.
Es posible que no se contentaran con el antiestético hormigón rectilineo.
 Todo bajo el beneplácito jerárquico municipal
y sintiéndose...



tan orgullosos de la magna obra que fue fechada, rubricada y sentenciada
a "adornar" perennemente nuestro marco serrano.



Una auténtica"monería" antiestética que es un perpetuo insulto a las mentes sensibles.
(Mi madre aún recuerda cuando el maestro Cigarro le comentó a mi padre:
-Don Manuel, he hecho un trabajo debajo de la Cruz, buenísimo. 
¡Qué bien ha quedado!)



Los que andamos gustosos por la sierra,  sabemos que manos insensibles han
porteado hasta ella desde tiempo inmemorial todo tipo de artilugios y enseres.
Todavía no sabemos por qué ni para qué...




y que lo de poner  mezcla de cemento y arena a la sierra también 
es otra incongruente conducta.
Pero siempre de manera anónima...



y sin pensar en el espanto visual...



que ello supone.



Cualquier chamizo es bueno para romper la armonía natural.
 Definitivamente vamos a tener que desamueblar la sierra.



Pero a ver quién es el valiente político que sugiere la necesaria idea de desmontar
la lavadora y disimular el cantoso parche que adorna nuestra 
Cruz del Tajo desde hace más de treinta años. 
En la actualidad y por fortuna hay más medios para ello.


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