miércoles, 9 de enero de 2013

Un día de niebla

Escenas como sacadas del mundo onírico, son el regalo que este año nos está brindando
nuestra Madre Natura. Se une el frío con la humedad y como resultado...



nos vemos envueltos en un fino manto de microgotas de agua que
en este caso dificultan la visión de nuestro querido y abandonado Rodezno.
Metidos en la nube que baja a saludarnos, no hace mucho que disfrutamos de...



un día de niebla. Detrás de esos olivos del cerro de los Olivares está Ubrique
presente como siempre pero la bruma impide su visión.
¿Que no puede ser...?



Pues aquí está la prueba.



Pero volvamos al tema. Aquel día al subir a los Olivares, casi a tientas...



vimos una silueta que resultaba familiar por nuestros contornos.
Hubo que agudizar la vista para descartar otras opciones y descubrir que efectivamente...



era una sencilla cabra ramoneando erguida, en las "blandas y dulces"
ramitas del olivo, junto a su rebaño.





La intensa niebla no le impedía desarrollar su estiramiento alimentario,
 mientras las compañeras realizaban su ancestral labor... deambular y comer.



Allá arriba, naturaleza (cabras, campo) y artificialidad necesaria (antenas, parabólicas),
se conjuntan bajo el velo nuboso.
(¡Anda, poneos bien todas para la foto que no se ve bien y
 parece desde aquí como si a alguna le faltara la cabeza!)



(¡Se han hecho caso! ¡Pero tú no eres cabra! ¡Eres chivo! ¡Animalito!)



(¡Eh, que nosotras también queremos salir! ¡Hasta yo he hecho una paradita con la comida!
¡Pero con tanta niebla no vamos a salir nítidas!)

Hay un título de película que habla de unos animales 
muy parecidos a los humanos pero más fuertes y que están en iguales circunstancias.



Trasladado a nuestra cultura, esa peli se llamaría "Cabras en la niebla".
¡Quién sabe si podría ser resultón! ¡En el cine hay de todo!



Satisfecha con la toma de fotografía pero insatisfecha con la toma de "foto-síntesis",
nuestra protagonista principal de "Cabras en la niebla" nos va a hacer una demostración
de cómo también el mundo animal es solidario. Como ella es la más alta...



con sus recios incisivos corta una ramita -que ahí vemos caer con dificultad... por la visión- 
a la cual rauda y veloz, se acerca presta la chivita...



a saborear las verdes y aceitosas hojas. 
El "desprendimiento" de nuestra, cabra es digno ejemplo
para la otra que se estira animada por el generoso gesto, a ver si deja caer algo también.
Los humanos podemos hacer lo mismo en estos apretados tiempos que corren.
Tenemos que imitar a las cabras... pero seguro que nos dicen que estamos locos... como ellas.



El aro del sol pugna con su etérea adversaria por sobreponerse...



y deprisa pero sin pausa, lo va consiguiendo.



El  astro rey va descubriéndonos las formas entrañables de nuestro pueblo...



dejando entrever al San Antonio erguido (como la cabra) sobre el casco antiguo.



La niebla ha actuado como una esponja húmeda que ha reciclado 
la belleza natural de nuestro privilegiado entorno y como vapor que es,
va difuminándose paulatinamente pero persistiendo en algunos rincones típicos.



Por ahora sigue ocultando la necesaria "horrivisión" de las antenas de los Olivares.
Pero...¿Seguirán allí arriba las "Cabras en la  Niebla"?



El Torero parece que flota sobre un mar de nubes.



La Cornisa de los Buitres en el Salto del Pollo, parece que se sacude la niebla
para lucirse en todo su esplendor.



Y en la base de la Cruz, parece que no quiere rendirse. Es como una extraña nube persistente
como surgida de sus entrañas y que va dejando un olor que...




¿Un olor?
¡Como que es una candela!
¡Si todavía no es el día de los gamones!
¡Mira que la manía de quemarlo todo y dejar el ambiente lleno de malos humos!



El día de niebla acabó con el regalo que nos hizo la Madre
 al atardecer con un cielo maravilloso...



para tratar de compensar a nuestros ojos el no haber podido ver con claridad esa jornada.



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lunes, 7 de enero de 2013

Moda Otoño-Invierno

Durante el equinocio de otoño por aquí, en la sierra de Ubrique y alrededores
han estado de moda las pintorescas y multiformes nubes (como las del Aro del Sol),
dándole al ambiente el tono nostálgico propio de la época.



Cuando el otoño llega todos sabemos cuales son los colores de moda que se llevan...



tanto en los plataneros de sombra que van quedando desde que
Ubrique en verde estuvo de luto...



como en sus propios frutos que siendo cosas de niño, se reunen anualmente
 en las escuelas en una actividad de moda cada año.



Ni que decir tienen las tonalidades que se llevan en esta época y
que hacen, gracias a las cornicabras que nuestra sierra adquiera
esos bellos colores que invitan a la fantasía.



También han estado este otoño de moda las intensas lluvias que han logrado con
su agua fresca, que el Algarrobal reventara dos veces,
cuando el año pasado ni ocurrió.
Han caído cien litros más que en todo el año pasado, 
 sin embargo las avenidas del trasvase,
ponen en serio peligro nuestros históricos puentes.
Ha caído tanta agua que hasta el Ubrique el Alto ha reventado.



También estuvo de moda algún que otro granizo y aunque pareciera que el frío
no iba a llegar nunca... el equinocio dio paso al solsticio...



y como no, se puso de nuevo de moda eso de pregonarlo a los cuatro vientos...
-¡Qué frío hace!



De moda está también que nos visiten de nuevo a la Vega Realejos,
nuestro entrañable cormorán...



y su inseparable amiga la garza real que pasan los inviernos junto a nosotros.



Este invierno también se ha llevado el blanco nieve en las cumbres más altas...



como siempre que ha estado de moda en nuestras sierras.
Pero quien quiere imponerse entre nosotros en las frías Navidades
(como ya dijimos en el Portal del Caldereto) ...



es ese Papá Noel del vestido rojo que está de moda el que ande como colgado
de balcones y fachadas intentando colarse en nuestras casas sin estar aún
muy claras sus intenciones (¡Es que va con un saco...!).



Como si fuera una competencia, los tres reyecitos magos también se colocaron
de moda por nuestros balcones. Mientras sea así, la cuestión será de gustos.
 Ya sea un Papá Noel para la Navidad o bien los tres tartessos para los Reyes o
 incluso mezclar a todos por aquello de la globalización.
Pero está poniéndose de moda últimamente la venta en las tiendas de los chinos
de unos muñequitos colgados que ponen de manifiesto el desconocimiento
de nuestra cultura que tienen ellos. Nos referimos a la controversia de...



los tres "papanoeles"...




y un rey mago.
La cambiante sociedad resignada ante tanta moda, en este caso
no da crédito a esta nueva y pintoresca versión de los porteadores de regalos.
Y con respecto al único rey mago, este año se ha puesto de moda...



el paje que se colocó con su ayudante, en el centro de la avenida de España
para recoger las misivas infantiles a tan regio personaje.

Ubrique en verde como no podía ser de otra manera, ha puesto su objetivo a la captura
de uno de los seres que más entiende de moda pero en la Naturaleza.



Nos referimos a aquellos que en esta época cambian totalmente de "look" y
más en particular, aquel primer platanero de sombra de la izquierda que...



si bien durante este verano su color de moda era el verde carruaje, 
cuando iba llegando...



la moda de otoño, se iba moteando en marrones discretos que con el paso de los días...



iban en aumento...



hasta tornar en suaves ocres llamativos, muy de moda en esa época.



El verde llamativo había dado paso a los tonos dorados.
A medida que el invierno se instauraba, nuestro "banano oriental" 
se despojaba de sus vestimentas...



muy al contrario que nosotros los humanos que en invierno
 tres capas nos resultan insuficientes...



hasta quedarse totalmente desnudo.
Esa es la moda natural arbórea para protegerse del frio invernal...



¡El árbol devuelve en generoso gesto a la Madre lo que ella misma le concedió!



La moda entonces queda congelada de momento esperando la venida
de la siguiente temporada primavera-verano.



Visto desde otra perspectiva...Nuestro platanero protagonista de la moda otoño-invierno
de todos los años, literalmente podemos decir que para pasar el frio...



¡se queda en bolas...!
A nosotros nos entrarían espelucos de pensarlo nada más
eso de quedarnos así.
Aunque hablando de bolas y de que a la moda otoño-invierno le queda poco tiempo...
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 Ahí está la muestra de que la Navidad ya pasó.
La Primavera está a la vuelta de la esquina.


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