lunes, 13 de octubre de 2014

Fantasma de la Ópera y "Ocurris Pópuli", la Coral

Ubrique en verde quiere compartir el sentimiento de gratitud experimentado en la jornada
del doce de octubre en Sevilla. Como estaba previsto, la Coral Polifónica "Ocurris Pópuli"
de Ubrique, colaboró con el Coro de la Orquesta del Liceo de Moguer en la presentación,
en el teatro Fibes, de la genuina obra maestra. Ya antes del verano pudimos actuar
 en el preestreno en Huelva -El Fantasma de la Ópera y Ubrique.
Los preparativos por parte de la Coral estaban a punto. Deseosos de ir.



En el autobús y acompañados de nuestro flamante director,
 partimos hacia el extraordinario mundo de la fantasía escénica.



Ilusión y entusiasmo no faltaban. 
Ya sabíamos dónde íbamos y lo que nos depararía la tarde...
pero los nervios no había quien nos los quitara.



Tuvimos la suerte de contar con acompañantes de excepción que ocuparían asientos
del teatro y compartirían a posteriori, algo más que lindas fotos.



El Fibe de Sevilla, según dicen, parece que es el teatro más grande de Andalucía.
 ¡Todo un lujo! 
Y era precisamente en esa maravilla, donde los de Ubrique íbamos a poner nuestro
 granito de arena en el Musical, fruto de muchas horas de ensayo en la Escuela de Música.



Llegamos a tiempo del último ensayo previo en el escenario. 
La Orquesta y Coro del Liceo de Moguer, estaba calentando motores.



El elenco de artistas y medios asignados para la representación escénica
-cantantes, actores, cuerpo de baile y elementos de ambientación escénica-
puntualizaban los últimos detalles para el perfecto desarrollo 
de todas las canciones del magistral Musical.
-¡Un "tinglao que no vea"! ¡Y nosotros aquí! 
¡Disfrutando de lo lindo, por amor al arte!



La organización, perfecta. ¡Así da gusto! 
Y ya en los camerinos, en los momento previos a la hora del comienzo,
no podía faltar...



el saludo gratificante a los entrañables miembros del Coro de Moguer y...
¡A la nueva generación que con sus nueve añazos,
 ya forma parte del grato elenco de cantores!
¡Nueve años...!
A algunos nos ha costado más de cinco décadas para alcanzar tal ilusión...



El atrezzo... también preparado... y sin escatimar en detalles...



y la energía positiva irradiando tanto en los de Ubrique como en los de Moguer.



Es encomiable la labor musical del Liceo y la cantidad de juventud en sus filas.
Ya preparados para representar lo que para ellos parece una costumbre más y 
que para nosotros es posiblemente, la mejor experiencia musical 
en la que nos hemos visto envueltos.



Gracias por la foto del interior del camerino de ellas porque
 cualquierilla entraba para hacerla... ¡Jojojo! ¡Estaban todas radiantes!



Los actores y cantantes también preparados para el inicio.
No hubo ningún problema para hacer las fotos de recuerdo.



En el ambiente se respiraba la responsabilidad debido a la importancia de la representación.
Es una empresa de tal envergadura que es imprescindible que todo salga a la perfección
para que la repercusión emotiva de la magna obra, incidiera directamente en el público.
Público que llenó las casi dos mil butacas del gran teatro Fibes.


    
-¡Ya que ya! ¡Qué comienza la función! 
-"¡Trompetas de guerras sonad! ¡Ya pasos y tambores!
¡Romanos vencidos temblad! ¡Y mirad...! ¡Anibal es!" -de la obra.



En el ambiente del inmenso teatro, empiezan a flotar las maravillosas notas
 del Musical que más años lleva siendo representado en Broadway,
 y que más premios ha ganado...
¡El Fantasma de la Ópera, en concierto!



Unas simples escaleras nos separan de dos horas de emoción asegurada
-y con garantía de algunas lágrimas rodando por la mejilla.



Ya en escena hay que tomar conciencia de la empresa en la que nos hemos embarcado.
El carácter exclusivo  de la representación, reside en que es la primera vez
 que se realiza en España la versión Sinfónica en directo y
 el nombre de nuestro querido pueblo, está reflejado en el programa del acto...
-"¡Con la colaboración especial de la Coral Polifónica Ocurris Populi de Ubrique!"
El caso es que cuando se está disfrutando en grande, el tiempo pasa volando.
Sólo los que pudieron gozar del espectáculo saben de lo que estamos hablando.
Al final dolían los brazos de tanto aplauso. ¡Se acabó!
Ya se podía decir "¡Abajo el telón!"



Abrazos, gratificaciones, relax, satisfacción en los rostros.
¡Bravísimo! Y ahora... ¡A inmortalizar el momento especial...!



Primer documento para el recuerdo... 
Con el jovencísimo teclado, tocayo de un servidor y al que no le quitamos ojo.



¡Qué honor poder inmortalizar tan lindos recuerdos!
Y nuestro nuevo tenor, de reciente incorporación, tan bien acoplado.



No podía faltar en Ubrique en verde, el privilegio de una instantánea junto a Cristine,
la protagonista que había bordado su papel junto al Fantasma y que ahora posaba...
 junto a otro.
 No podemos explicar con palabras las emociones pero los rostros lo dicen todo.
Ahora, a buscar al Fantasma...



pero hubo que esperar cola. Las personas reclamaban su atención...



y sus autógrafos.
Pero el que sabe esperar...



se lleva su recompensa.
 Pese a que el protagonista es un ser etéreo, posar a su lado fue un hecho bien tangible.
Y entre la multitud entusiasmada pudimos ver a un amigo de Moguer...



¡Es el bajo más alto que nunca hemos conocido...! 
Y que en esta edición se encargó de representar a uno de los personajes.
¡Gracias de corazón por la grata acogida que siempre nos habéis brindado!
Y gran sorpresa nos llevamos cuando se nos iluminó el rostro al ver...



al Director de Orquesta, Iván -al que pudimos ver en un programa de televisión días atrás.
A él y a Pablo, el Director de Escena, sí que queremos darles las gracias desde
 Ubrique en verde por hacernos partícipes de tan alto honor... ¡Y gusto!
Grátamente entretenido andábamos con tan privilegiado elenco...



que la foto de recuerdo del grupo de Ubrique carecía de nuestra comparecencia...



-"¡Un momento! ¡Ya estoy con vosotros!"



 -"¡Qué vengo cargado de energía positiva!"



Energía para compartir con la familia de la Coral de Ubrique
 que nació a principios de los finales del siglo pasado y que aún perdura,
a pesar de los azares de la vida y gracias a una de la actividades más gratificantes
para los que nos gusta la polifonía de las voces humanas.
Y hablando de veteranía, desde Ubrique en verde, dar las gracias y...



nuestra consideración a dos de sus componentes más veteranos
que día a día, demuestran que el canto en conjunto coral, es algo muy serio 
-aunque nos riamos... y bastante. 
Que merece la pena tener y mantener una actividad cultural de esta índole
 en nuestro querido pueblo. Y que si alguien quiere probar que no lo dude...
 nuestros corazones están abiertos. Sólo, ponerse en contacto con 
la Escuela de Música y más concretamente con...



nuestros apreciados directores. 
José Luis Chacón -director de la Escuela Municipal de Música de Ubrique 
y trompetista en las filas de la Orquesta de Moguer para el evento.
Y José Rodrigo García - director valiente (porque hay que serlo para barajarnos)
 de la muy noble y leal Coral Polifónica de Ubrique.
Ambos han puesto todo de su parte, con cariño y entusiasmo,
 para elevar el buen nombre de Ubrique...



a las altas esferas del mundo musical y de la cultura en Andalucía. 
¡Gracias Tenores y Tenora, gracias Bajos, gracias Contraaltos y gracias Sopranos!
¡Compañeros y compañeras de la Coral Polifónica "Ocurris Populi", de Ubrique!




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miércoles, 8 de octubre de 2014

La "cañá" los Gamonales, II

En la anterior entrada -La "cañá" los Gamonales I- habíamos subido
 por el legendario sendero que discurre bajo los impresionantes tajos del Garciago
 y que rodea la Sierra de Ubrique hasta situarse al otro lado
 del macizo serrano de nuestro querido pueblo.



Estuvimos viendo, el irremediable daño que por una u otra razón,
sufrían los excelsos ejemplares de quercus que salpican estos aledaños...



del parque de los Alcornocales que se extiende desde aquí hasta Tarifa.
La visión íntegra de la última estribación del sistema Penibético, El Berrueco,
nos hace una idea de la cota privilegiada por la que marchamos.
Estamos aun tiro de piedra de la finca de "Barría" y su oculta Garganta.



Habíamos llegado hasta donde hasta el Puerto del Calvito que es donde
se nivelan los tajos con el camino -justo en la vertiente opuesta a Ubrique.



Y en vez de continuar hacia los Pozos de "Barría"...



nos quedamos fotografiando el sáuco de la entrada del...



caserón ruinoso pero sugerente que denota las arraigadas vidas naturales de antaño.



A través de uno de sus "ojos" aun abiertos, sentimos la atracción de la aventura
de saber más. Delante nuestra, se abría la transparencia del desmontado páramo
 y tras él, la inmensidad del secreto oculto de la imantada montaña. ¡Allá vamos!



Al atravesar el escalón de la puerta, caímos en la cuenta que el material pétreo
 empleado para su uso sin fecha de caducidad, era mármol rosa y vino a nuestra
 mente la conversación con un paisano de que por estos lares existía antaño, una cantera
 de tan preciado material y que tanto protagonismo tiene en la historia de Ubrique.



¿Por qué no vamos durante la marcha, a prestar atención a posibles indicios?



Cerca del caserón, con el sáuco a la entrada del escalón de mármol rosa...



encontramos el color y el "escarbaero" pero por sus dimensiones no creemos
que fuera el que surtía de la noble piedra a nuestro querido pueblo.



Tuvimos la suerte de encontrar una larga zona rozada.
Una ancha manga, limpia de matorral que facilita el paso de personas y animales.



Los restos de las rozas las fueron quemando en los antiguos alfanjes
donde antiguamente se hacían los arcaicos cisco y picón.
Pura energía vegetal que expulsaba en su justa medida al aire, el CO2
-ese gas tan necesario en la Gran Madre Tierra; tan voluble que
 en escasez, congela y en demasía, sobrecalienta la atmósfera.



Por donde fueron cortados los lentiscos, cornicabras y ardiviejas de la zona,
se está llenando de una planta de rápido crecimiento. ¡Vamos! ¡Una plaga!




En esas cuitas andábamos, cuando un montículo, a todas luces manufacturado
 por la mano del hombre, se elevaba delante de nosotros. ¿Qué podría ser?



Y nos dio por pensar en lo más coherente... ¡Una calera!
 Las actividades humanas de otrora en plena sierra, se siguen haciendo evidentes.
Tristes caleras perdidas por el advenimiento de la civilización y el progreso que
introdujeron la sustitutiva pintura blanca acrílica  y de elevada lavabilidad.
Absortos en remembranzas andábamos cuando delante nuestra se abrió...



un "huerto solar fosilizado". 
Un maravilloso y ordenado lapiaz que nos invitaba a sortearlo 
como si de un laberinto se tratase.
Sube que te sube...



teníamos que tener en cuenta que no debíamos ascender mucho,
 por la premura de la tarde...



y porque a la zona de arriba del todo, donde están las aljibes,
ya le dedicaríamos una entrada especial, otro día.
Entre tanta vegetación arbórea de acebuches...



y pequeños bosquecillos de encimas agrupadas...



hemos encontrado un picacho sobre el que tenemos intención de encaramarnos
para poder hacer la fotos del rigor pues los árboles "no nos dejan ver el bosque".
Y pensando en la foresta, un estrepitoso y familiar ruido nos llama la atención.



Con la cámara en ristre intentamos escudriñar entre la maleza para poder "cazar"
 -de la única manera que debería estar permitida- de un "disparo" fotográfico,
al animal de soberbio porte, causante del fuerte raspajeo.



Pero los nervios afloraron y el "disparo" dio en la grupa.
La venada se libró de una buena toma. ¡Eso es lo que hay!
Menos mal que podemos contar con un magnífico capturador fotográfico de estos
 maravillosos animales. Él es  Manuel Canto, fotógrafo de la Naturaleza.
A nosotros la cierva se nos escapó del objetivo pero sin ningún riesgo para ella.
Seguro que un depredador de dos patas le habría dado un buen tiro
en un órgano vital y le hubiera ocasionado la muerte.
¿Qué habrán hecho los animales para ocasionarles tanto daño
y además, por gusto, para más inri?



Nosotros hemos llegado a nuestro privilegiado balcón, para
otear un rato el lugar donde se funden los grandes parques naturales.
Desde aquí pudimos admirar el prado del puerto del Calvito y en lontananza,
el Hacho de Gaucín y el familiar Berrueco -y debajo de él, la casa casa de "Barría".



A nuestra izquierda la continuidad de nuestra querida sierra de Ubrique.
¡Todo un paraíso!
Un lugar privilegiado lleno de vida otrora...
 Caleros, piconeros, contrabandistas, bandoleros, pastores, ganaderos y viajeros
 en general que deambulaban por aquestos lares en los tiempos de María castaña...



sin olvidar a los picapedreros que se adentraban en las calizas, tanto grises
como rosas para sus escalones, adoquines, sillares y ruedas de molino.



Ya estamos abajo y para no coger por el mismo camino, decidimos terciar...



¡Sorpresa!
Otra casa abandonada. Pero vamos que no pasa nada...
 La sabia Naturaleza se encarga de ir borrando las huellas de los humanos.



La maleza se enmaraña creando rincones sombríos -que por aquí se llaman "cucaeros".
La Gran Madre Tierra sabe perfectamente lo que tiene que hacer con sus ciclos.



Y el ciclo de la vida la muerte -ya sea vegetal o animal- continúa.



Y  es como cantaba un antiguo son cubano.
-"¡Pase lo que pase...



la vida continúa!"
Nosotros no podemos vivir sin la Tierra. Ella sin nosotros, ¡Sí!
Y en esas cábalas andábamos en nuestro camino de regreso cuando nos llamó...



poderosamente la atención, esta gran roca arenisca que no sólo sirve de
descanso de las posaderas, sino que a la vez es una estupenda piedra de afilar.
Aprovechamiento del tiempo de descanso en las idas y venidas...



por la "cañá" de los Gamonales. "Supuestamente" llamada así por la proliferación
de ese tipo de plantas tan arraigadas en la cultura y tradición, 
auténticas, de nuestro querido pueblo de Ubrique.



¡A propósito!
Los Gamonales, gracias a la lluvia caída en Ubrique, ya han comenzado su ciclo anual.



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