miércoles, 7 de junio de 2017

Otra vez los perritos

Esas flores míticas que nos acompañan desde la infancia activando nuestra imaginación
y decorando nuestros rincones escondidos por todo el Casco Antiguo.



Pasan desapercibidos por su familiaridad pero al fijarnos en ellos,
descubrimos un mundo lleno de colores y contrastes.
Podemos ver como...



  a través de los años nuestro emblema monumental ha sido guarda y custodio
de sus perritos y de sus propios secretos... Los secretos del san Antonio.



Nacen y crecen en todas partes y posiciones -incluida nuestra querida sierra.
Hasta tal punto que costaría trabajo saber si esta toma es horizontal o vertical.



Nuestro querido pueblo tiene una serie de "casas colgantes"...
En ellas tampoco pueden faltar... Los perritos de las casas de Ubrique.
Llevamos un buen rato hablando de "perritos" y aún no hemos aclarado...



que son flores.
¡Que para ellos no hace falta ningún cartelito...!



Otra vez los perritos están jugando con los acantos...



al esconder, en un ficticio parque que hay...






Ya están otra vez los perritos lanzando sus efluvios olorosos cuando
"la primavera la sangre altera" -al menos la de los abejorros.



Ya están otra vez los perritos decorando el jarrón de interior, mezclándose con otras flores .



O mezclándose con otras flores silvestres libres -sin corte- en el exterior.



O engalanando balcones.
Dando un toque de glamour sobresaliente cuando "esta casa es una ruina".



Tratando de disimular aquello de lo que pensamos... "Pó é feo".



Ya están los perritos con su misión invasora de color rosado por solares con solera.



Decorando los ancestros muros con ese toque tan familiar
y rústico que marcó toda una época anterior más natural.



Añorando esa poca lluvia caída en Ubrique este año y preocupados por la sequía.



Y por la noche... A dormir y soñar con el camino de Ronda -aunque sea.



Lo cierto es que otra vez los perritos están que se suben...



de nuevo a lo alto de lo que, en la película de "las aventuras de Juan Lucas"...



fuera la cárcel... El peñón de la Becerra.
-¿Se llamaría Becerra la mujer que viviera ahí...?
Otra vez los perritos...



aderezan los lugares típicos, como la plaza de "aparcamientos" de la Trinidad...



o hacen volar la imaginación de un salto, 
desde el campanario de la O hasta el Calvario de Ubrique.



-¿Y qué decir de los "autóctonos" perritos de agua de Ubrique?
-¡Qué es una raza de perros de cuatro patas! Y... ¡Qué no tienen nada que ver aquí!
Son nuestros perritos los que crecen en el Arroyo Seco, cuando trae agua...



junto a los perritos de la "obra nacional del treinta y siete" 
que aún perdura encima de los Nueve Caños



O aquellos que quieren ocupar el puesto de los pinos del depósito 
-en una pura ilusión óptica- y que se conforman con...



adecentar el deterioro extremo al que está llegando el rincón más "bonito" de Ubrique...



¡El Rodezno...! 
-Ahora vendría bien el emoticono de la lágrima.
Pero otra vez los perritos, están dando su toque maestro
de color especial, a tanta debacle, tanto por delante...



¡Cómo por detrás...!
Y todos los perritos de nuestro querido pueblo, juntos...



desde los perritos de al lado del cine Capitol -"el cine en Ubrique"- hasta...



los perritos de Aguailla -la esquina más "bonita" de Ubrique-
 todos, todos,
 son hijos de los perritos de aquel año.
 De ahí la idea de este título tan cacareado de...
¡Otra vez los perritos!



Estos últimos son los que comparten esquina con uno de
 los rótulos de la serie mítica de carteles para pensar.
-¡Y con ellos damos por concluido el monotema  floral de hoy...!



Ya decidiremos si, en un futuro, Ubrique en verde hace o no, otro relato fotográfico
con el tema central de los antirrinos... ¿Antirrinos...? ¡Si! Y también llamados
boca de dragón, dragonaria, conejitos, boca de león, dragoncitos, 
gallitos, boca de conilla, tarasca de jardín... 
Pero para nosotros... 
¡Perritos... mejor!


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domingo, 4 de junio de 2017

La primavera la sangre altera

Curioso y legendario refrán que hace los honores a 
la estación anual más añorada por este humilde blog.
El color verde sirve de base a la explosión de colores a posteriori
que, contrastados y enmarcados con los límpidos cielos,
nos ofrecen una espectacular experiencia para los sentidos.
¡Cómo para que no se altere la sangre...!



Es el equinocio de las flores y las vitales abejas, por excelencia.
Es cuando salen de su escondrijo seres tan singulares como los sapos.



-¡Oh, preciosa flor...!
¿Por qué tú eres hermosa y yo soy un horror?
(Dijo el sapo)
-¡No te equivoques lindo sapito...!
¡Hermosos, somos los dos...!

(Responde la flor)
-¡Pero cada uno a su estilo...!
(Eso lo añado yo).
(De la página de "feisbu" de Ubrique en verde)


Es la época propicia para el instintivo amor...



-¡La primavera la sangre altera...! ¡Y cómo no...!
¡Hala, hala...! ¡Que donde hay pluma, hay alegría...!



No obstante, dentro del amor también son frecuentes en primavera
ciertas imágenes más levemente obscenas.
¡Procrearse o desaparecer...! ¡Esa es la cuestión!



Es la época de la ternura de los nuevos nacimientos que llenan de esperanza la Naturaleza.



Un trecho en el tiempo estacional en el que se llena de vida el cielo...



buscando la vida del suelo que estaba buscando el calorcito de la vida.



Es la etapa de las constructoras y pertinaces golondrinas que buscan los embarrados
recovecos húmedos para recolectar la materia prima de sus sólidas construcciones.



Hay quién dice que las oscuras golondrinas nos traen la suerte cuando vuelven.
Ya lo dijo el poeta... "¡Volverán las oscuras...!"
-"Todo eso de la suerte está muy bien pero el número que está mirando ésa... ¡Ejem!"
Lo que sí es una suerte para nosotros...



es vivir en un enclave tan privilegiado, Rodeados de naturaleza por los cuatro costados.
Y la fortuna que no tienen los de la capital... ¡Poder compartir con animales...



en unos paisajes de asombrosa belleza muy cerca del pueblo. 
-¡Y más en primavera!
Y no sólo se cubren de flores los campos...



también se llena de encanto nuestra querida sierra.
Pero hoy no nos vamos a dar un paseíto por la sierra.



Vamos a cruzar el puente del Camino del Final 
-también llamado de la Vega o de Barrida- a golimbrear por...



la cañada de Jimena. 
¡A disfrutar de una jornada de paseo por el campo...!
Emulando aquel día de los Paseos, al que ahora llaman el día de todos los Halloween.



Descubrir de nuevo esos puentes de Madis... ¡Huy, Ubrique!
Lugares con la magia de lo ancestro y longevo que hay que revitalizar.



A maravillarnos con los contrastes de las innumerables flores que alteran los tonos verdes.
Como la sutileza de esta Phlomis herba venti -un matagallo muy fino. La antítesis...



de la aspereza de los alcauciles silvestres,
 invasores de estas tierras, con "lanzas" bien respetables.



La primavera se llena de contrastes y hasta los cardos borriqueros se vuelven atractivos.



Y es que un paseo por el campo en estas fechas nos permite disfrutar viendo alternar
los escenarios del teatro que alberga la vida silvestre...



sin cambiar el telón de fondo de nuestra impresionante Sierra.



Y ver cómo desde los "camerinos" del río de "Barría",
nuestro querido pueblo está oculto en lontananza.



Sólo de regreso se deja ver "pueblo nuevo" que anda en expansión por encima de 
la Vega Realejos -la que alberga el centro ocupacional "el Curtido".



Otra vez en el mismo puente al regreso. 
Vetusto y soportando el paso del tiempo con donaire...



ha visto como en los últimos años "se le viene encima una avalancha"
 que lo está partiendo por la mitad. Es lamentable que esta estampa de...



calendario, se vaya deteriorando poco a poco ante nuestra impotencia.
No obstante, ya salíamos de la caja del río...



cuando "enguipamos una chiburralea arrelingaos" al puente y 
que señalaban con algazara hacia el río. 
"¡Mirua, mirua...!" -decían.
Volvimos y cual fue nuestra sorpresa...



que se trataba de una llamativa culebra viperina también llamada culebra de agua
 por su afinidad con las zonas húmedas y encharcadas. Es una artista consumada.
Cuando se ve amenazada, aplasta la cabeza y la pone triangular como una víbora.
 En este caso, Ubrique en verde tuvo el privilegio de captar una escena...



de "pesca" con nuestra protagonista en acción sobre un desafortunado pececillo...



que se cruzó en su camino.
¡Con razón los niños estaban asombrados...!



De manera certera lo cogió con la boca y con una fuerza descomunal 
-viendo los tamaños- lo llevó a la otra margen del río.



La pregunta a hacernos era obvia... 
-¿Podría tragarse la natrix maura tanta "plata"...?



-¡La respuesta bien la sabemos todos...!
Episodios como el vivido, nos ayudan a comprender la importancia de preservar nuestro
 medio natural... Sin él no somos nada y ya sabemos que no tenemos "un planeta B".



Una mañana de primavera en el campo, cerquita de nuestro querido pueblo.
Regresamos llenos de gozo y con la cámara llena de interesantes instantáneas.
-¡La primavera es la sublime estación de las flores y las mariposas...!



Y lógicamente tanta belleza...
"¡La sangre altera!"
-"¿Será por estos simples detalles que nos guste tanto la primavera...?"




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