domingo, 24 de marzo de 2013

Fuentes V -Infante Calderón

Hoy vamos a pedir audiencia en uno de esos ranchos de ensueño que albergan tesoros 
naturales como bien son y a modo de ejemplo, las fuentes y manantiales que buscamos
 para el proyecto de Conoce tus Fuentes con el que colaboramos y que gracias a ello,
hemos conseguido para Ubrique, la certificación de Villa de las Cien Fuentes.



Nos dirigimos a la cañada de Ubrique a Jimena por encima de las Escuelas 
en la carretera de Cortes. Por debajo de la Matilla, para ser más exactos.



Allí nos vamos a encontrar una de esas singulares fincas que pueblan 
nuestro término municipal por la zona de los Bujeos. 
Es un paraje idílico y bien cuidado de toda la vida por su dueño
Francisco Pérez Piñero. En la actualidad y por su avanzada edad, las riendas
del mantenimiento las ha cogido su yerno, nuestro amigo Mateo Pérez Atienza.



Mateo va a ser nuestro cicerone en este reportaje. Nos va a acompañar para
capturar las imágenes que necesitamos. Durante el recorrido, nos vamos
quedando con la boca abierta contemplando...



el magnífico trabajo realizado por su suegro...



en la estructura de piedra seca, sin otro fin que el aprovechamiento del agua...



que afloraba de manera natural en lo que ahora le llaman el pozo Grande.
Pero esto no es todo, Mateo nos cuenta que aún hay más.



Los cuidados y aprovechados alcornoques, nos situan en esa zona en la que los 
dos parques naturales que corresponden a la sierra de Ubrique, se juntan.




Algunos de estos ejemplares son soberbios.
¡Un momento, Mateo! ¡Espera que vas a salir en la foto...!
¡Vaya! ¡Bueno, a la próxima...!



Mateo nos va mostrando orgulloso el patrimonio natural del que está encargado 
en su desarrollo, perseveración y sostenibilidad. 
"¡Mirad que pastos! ¡Mirad que árboles! ¡Mirad que toriles mas cuidados!"
Hacia ellos vamos. No hay elementos discordantes. Cada piedra está en su sitio.



Se sostienen unas con otras y si alguna por azar cae, se vuelve a poner en su lugar.
Eso es literal desarrollo "sostenible".



La casita de los toriles es otro buen ejemplo del aprovechamiento del entorno.
De estructura pétrea fue enfoscada con barros de la zona.



Por fin pudimos capturar fotográficamente a nuestro amigo y perfecto anfitrión.
Mateo nos enseña su próxima restauración y nos explica que esta especie 
de corralete en cerco, servía antiguamente para almacenar y proteger de los hervíboros,
las aceitunas para su posterior uso. Hemos olvidado el nombre morisco de 
tan singular idea. Nos hemos "Intertenido" en buscarlo pero sin éxito.
A ver si alguien nos lo puede comentar.



Desde donde estamos, tenemos una estupenda perspectiva de las otras dos
surgencias de agua ordenadas en pozos de perfectas hechuras.



El pozo Bajo, con vistas a Ubrique en su prado de ensueño ...



y del que podemos atestiguar...



que fue una tarea ímproba y minuciosa que Mateo hace perdurar...



 ofreciéndonos esta bella estampa...



desde el pozo Alto...



que mantiene el mismo sello edificante de su hacedor Francisco Pérez
que les dió forma con sus propias manos y dejó...



su impronta de buen hacer en la finca de tan singular nombre que ni él 
mismo sabe su etimología. El rancho Infante Calderón con unas vistas excepcionales...



a la impresionante sierra de nuestro pueblo. Y no es pasión de ubriqueño.
Hemos plasmado los tres pozos que son surgencias naturales como ya hemos dicho
 y cuyos sobrantes se vierten algo más abajo, en el arroyo de la Matilla.
 Nos dirigimos ahora hacia la fuente que está en la cota superior de la finca...



y de la que se surtía la hacienda. La fuente de Infante Calderón.
 Mateo nos cuenta que  se cayó dentro de ella una res en cierta ocasión 
y por eso tuvieron que cerrarla de obra.



(Ahí vemos entre las flores, a María Pérez Corrales,
 hija de Francisco y esposa de nuestro amigo)
La fuente no sólo abastece a la casa sino...



que también se usa para regar el huerto.



Nos llama la atención los dos huesos a modo de colgadores encastrados en el muro
bastante antiguo de lo que ahora se usa de gallinero.
 Es una edificación del gusto de Ubrique en verde por su sencillez y porque a su lado...



encontramos una auténtica angarilla de palos que hizo antaño el padre de María.
Para concluir y a propósito del nombre autóctono de este sistema de cierro para la 
separación de espacios exteriores... Todavía nos es difícil comprender por qué la R.A.E. 
no contempla aún nuestro vocablo angarilla entre sus acepciones. 
La Academia dice que una angarilla es un armazón para transportar cosas, y así será
 pero de todos es sabido...



que eso son unas esparihuelas.
(Gracias Bartolo -el de la fuente de Fabero, allí en Fátima- 
por habernos dejado capturar esta instantánea)

(Si quieres ver "Fuentes IV- Pozomonte, pincha aquí)


.

2 comentarios:

  1. Que maravilla de pozos en esa finca maravillosa ! (valga la redundancia)
    Y que vistas, la gloria en la tierra.
    Salu2

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  2. Entrada perfecta,
    parihuela cargada,
    angarilla cerrada,
    portañuela abierta (Bartolo, hombre)
    Difícil tarea convertir ese corralete-majano en la obra de arte que son el brocal de los pozos.
    Preciosa finca

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