jueves, 28 de junio de 2012

Árboles exóticos

Cuando escuchamos por primera vez lo de árbol exótico, se nos viene a la cabeza la acacia 
del Jardín. Siempre nos llamó la atención este árbol, sobre todo cuando nos enteramos que 
se las comían las jirafas en África, con los largos pinchos que tiene.



También el Pinsapo es un "exótico" por excelencia pero cuando lo sacan de su 
reservado territorio puede acarrear problemas sin tener ninguna culpa.
Cuando éste crezca, le tendrán que cortar las ramas para aparcar los coches o tendrán
 que cortar los aparcamientos para que crezcan las ramas. O cortar el árbol
que en estos tiempos Ubrique en verde de luto está de moda.



Incluso podríamos considerar al cetro de rey que están regando nuestros sobrinos
como una planta exótica, tan alta como un arbolito.



Y los yaurumbos que crecen a su lado, originales de Santo Domingo y que se desarrollan
en el fértil arriate del patio de la calle Matadero 
(todavía tiene el terrizo del antiguo matadero),
 podríamos decir que son auténticos árboles exóticos.
Mucho hablar de exotismo plantar y  donde queremos llegar es a un árbol
que nos sedujo desde que nos enteramos de su nombre en los jardines de
San Pedro de Alcántara. Allí fue donde conocimos a Manuel Pino, eminente jardinero
que trabaja en Ubrique, poseedor del gusto y el conocimiento 
sobre las plantas y su capacidad de ornamentación.
Un día nos encontramos con él por nuestras calles y le hicimos la pregunta
que llevaba ya tiempo rodando por nuestra mente...
 


¿Cuántas araucarias tenemos en Ubrique?
Concluimos que la araucaria era el árbol ornamental por excelencia.
El reto estaba lanzado. Solo quedaba localizarlas para hacer el inventario.
Pasa como con todo: ¡Si no las buscas, no caes en la cuenta!
Pero si estás en ello se presentan por delante como...




cuando estuvimos en Cádiz el día del Petaquero.



Qué mejor que empezar el recuento de nuestras Araucarias por la que sembraron en
 los jardines de la Escuela Redonda (la del punto en Lila y Verde; el F F cómo la llaman
modernamente). Esta araucaria es la más  desarrollada íntegramente
(se la puede admirar desde el centro de la avenida España)
y contrasta enormemente con...



 la araucarita que intenta abrirse camino por entre los Pinitos, compitiendo
por el terreno y la luz que ocupan sus parientes retirados.



Esta tercera araucaria es la más vista por propios y extraños. ¿Quién no ha pasado por
Mirasierra hacia el sucedáneo de circunvalación de Ubrique, donde termina la
calle Marroquineros? El porte de la araucaria es elegante como 
el de nuestros pinsapos y no lo pierde ni aunque le quites el fondo azul...



o le cambies la perspectiva.



Manolo nos comunicó que había una en la glorieta de Misión Rescate, a esta le tuvieron 
que cortar las ramas bajas como a los pinsapos de 
la casa de los Rubiales Zarco en los Callejones porque no cabían.



También le pasó lo mismo a la que sembró Coveñas en su casa por la Venta el Pájaro,
en la carretera de Cortes. Ya van cinco araucarias en Ubrique. Seguimos el recuento.



Al final de la calle Sevilla (que precisamente no está en la barriada de Andalucía),
vemos otra de las más buscadas hoy por Ubrique en verde en una azotea
 de la calle Higueral.
Podríamos llamar al cuadro, "la Araucaria y el Tajo".
¡Bella estampa!



Subiendo la carretera de Benaocaz, por debajo del Salto de la Mora, la séptima se luce
esplendorosa en el chalé de Pepe Toro. Y por la otra carretera...



la de Villamartín-Gaucín (la del Bosque para entendernos, que todavía le tiene que estar
echando humo la cabeza al que pensó el nombre de la carretera de Ubrique) encontramos otra
 araucaria que anda algo escondidilla así que hay que tirar del zoom para catalogarla. 
La parcela es la de Hevia,
donde está el tollo de agua, más para allá de la cueva del Arenal.



Todavía nos quedan dos en el cómputo de este árbol exótico.
Como planta de jardín que es, cumple perfectamente su función ornamental en dos
trozos de terreno muy familiares de nuestro pueblo. La novena se puede ver
cerca del cine Capitol (uno de los últimos de el cine en Ubrique)...




y para la décima y penúltima 
(decimos penúltima porque hay un bebé araucaria en una maceta,
en la terraza del Nuevo Trebujena que Toni y Juan cuidan con esmero) 
hemos dejado la altanera y vistosa que vive en el chalé de los Callejones, 
la casa de la familia Romero Janeiro.
 Así que en total Ubrique tiene nueve araucarias fijas y dos móviles.
 Qué sirvan para el catálogo arbóreo del pueblo. 
¡A disfrutarlas!
Hablando de Janeiro hemos recordado otro árbol exótico que fue
"sembrado" por nuestra familia en el año 1992.
Se trata de una enorme encina...



que desde su grueso tronco...



hasta las últimas copas está cargado de hojas que encierran
 historias entrañables de una familia...



a la que nos sentimos orgullosos de pertenecer.
¡ESTO SI QUE ES UN ÁRBOL EXÓTICO Y GENEALÓGICO!
(Queremos dar desde aquí nuestras sinceras condolencias a la familia por la pérdida
de la "hoja" que cayó últimamente de la Gran Encina de los Janeiro)


(Si quieres ver otra araucaria que encontramos más adelante, pincha aquí)
(¡La docena está completa!)



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